México salió por la revancha contra la selección de Estados Unidos al Allegiant Stadium de Las Vegas y se quedó con las manos vacías. Aunque se mostró dominante y atacó por ambos laterales del campo, el Tri se volvió a enfrentar con la falta de definición, el partido se extendió a la prórroga empatado a ceros, en la que el estadounidense Miles Robinson marcó el tanto de la victoria.

La selección estadounidense utilizó a un grupo de jugadores casi completamente diferente al que derrotó a México en la final de la Liga de Naciones hace un par de meses. Gerardo Martino, director técnico de la Selección Mexicana, no quiso desestimar al rival y fue contundente: “Nos vamos a enfrentar a la selección de Estados Unidos que el entrenador decidió y los motivos de esa elección no son de relevancia ni de análisis, simplemente es Estados Unidos en una Final y buscaremos ganarle”.

Cada vez que juega México en territorio norteamericano, parece que va en condición de local. Con un esquema de vacunación avanzado en el país de las barras y las estrellas, más de 61,000 espectadores abarrotaron el recinto, en el cual la mayoría de las voces se inclinaban hacia alentar a los tricolores, presionando al silbante cada que un seleccionado mexicano caía al campo por una falta.

Martino presentó una modificación en el once inicial con respecto al partido de semifinal, iniciando con Néstor Araujo en lugar de Carlos Salcedo, quien contra Canadá erró el cobro de un tiro penal, además de haber cometido otras equivocaciones.

La primera mitad del encuentro fue dominada por los mexicanos, con 68% de posesión del balón, 12 remates y 4 disparos a portería; por contraparte, los estadounidenses acumularon 32%, 4 y 1 respectivamente. Aunque los dirigidos por Martino no tuvieron problemas para incomodar al rival en su área, la falta de definición los volvió a aquejar.

El encuentro también se vivió accidentado, con el norteamericano Eryk Williamson saliendo por un momento del partido por protocolo de conmoción por un fuerte golpe del balón en la cabeza; mientras que 10 minutos antes de ingresar al vestidor por el medio tiempo, el defensor tricolor, Héctor Moreno, salió por una molestia muscular.

Al regresar al terreno de juego, Estados Unidos elevó las revoluciones del encuentro, ajustó y generó ocasiones de peligro, aunque erráticos en el último disparo.

Con ambas selecciones metidas en problemas de definición, los técnicos Gregg Berhalter y Gerardo Martino realizaron modificaciones preparándose para la prórroga. En los seis encuentros anteriores entre Estados Unidos y México por la Final de la Copa Oro, nunca había sido necesario llegar al tiempo extra.

Jesús Corona fue uno de las bajas para el complemento, el encargado de mantener la calidad por la banda derecha fue Osvaldo Rodríguez. Además salieron Orbelín Pineda y Jonathan dos Santos por Rodolfo Pizarro y Erick Gutiérrez.

El cansancio se hizo evidente, la velocidad disminuyó y los rematadores por el centro del área llegaban retrasados, imposibilitando acciones rápidas. Al término del primer tiempo extra Alan Pulido y Gilberto Sepúlveda, entraron de cambio por Rogelio Funes Mori y Carlos Salcedo, el primero por cansancio y el segundo con una molestia muscular.

Con casi 120 minutos de juego en las piernas, el encuentro se definiría con el primero en cometer un error, situación que aprovechó Miles Robinson cinco minutos antes del silbatazo final para marcar el 1-0 gracias al cobro de un balón parado en el que rompió la defensa mexicana y con un remate de cabeza le dio su séptimo título de Copa Oro a Estados Unidos.

fernanda.vazquez@eleconomista.mx