La escudería Mercedes nunca olvidará la temporada 2014 porque obtuvo el campeonato en el Mundial de Constructores y sus pilotos, Lewis Hamilton y Nico Rosberg, dominaron el serial. Los 622 millones de dólares que se estima desembolsaron para el desarrollo de su motor resultaron redituables, de acuerdo con cifras de mundodeportivo.com.

La máxima categoría de automovilismo tiene como sustento el flujo de millones de dólares o euros y una de sus características es el lujo. Los casos relacionados con las pérdidas de capital eran considerados aislados.

Pero hay quienes no borrarán lo que ocasionó el 2014. En la parte final del campeonato, Caterham y Marussia dieron a conocer que no competirán en el circuito de Austin y en el de Sao Paulo por problemas financieros. El dueño de la máxima categoría, Bernie Ecclestone, admitió el inconveniente y aludió la falta de equidad en el reparto del dinero. La F1 comienza a mostrar su lado endeble, sostener un negocio valuado en 2,300 millones de dólares parece cada día más complejo.

Marussia se declaró en quiebra en octubre, posteriormente, concluyó operaciones, despidió a sus empleados y en los próximos días subastará sus activos, todo esto luego de sumar sus primeros puntos en la F1.

Ecclestone admitió errores, aunque enfatizó que los equipos gastaban más de lo que ganan. En tanto, el piloto alemán, Sebastian Vettel, expresó que la situación no era del todo una sorpresa, porque a los equipos más pequeños les era difícil conseguir el financiamiento. Tan sólo lanzar una escudería en la categoría cuesta 100 millones de dólares.

Ferrari es el que más recursos tiene, el de mayor número de títulos, la franquicia mejor valuada en la categoría, el que más invierte en nómina. Por ejemplo, en el reparto de recursos por derechos de televisión obtuvo 136 millones de dólares en el 2013. Mercedes recibió la mitad por el mismo concepto.

Tomando en cuenta los datos de Forbes en relación con los ingresos y presupuestos de nueve de los 11 equipos, Ferrari tuvo ganancias por 60 millones de dólares, y el que más perdió fue Red Bull, con 99 millones de dólares. En el listado no incluyen a Marussia ni a Caterham por sus problemas financieros.

De las nueve escuderías que indican su valor, sólo cuatro registraron ganancias en el 2013, pero en el 2011, ocho de los 11 equipos reportaron números negativos. Al respecto de sus presupuestos de dos temporadas (2011 y 2013), el dinero ha disminuido para Force India en 16% y Toro Rosso en 19 por ciento. La nómina de los 22 pilotos fue de 171,993,362 dólares en el 2014.

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Las escuderías no son las únicas que reportan número negativos. Algunas plazas que han albergado fechas de la F1 no les han significado buenas noticias. El reporte financiero Formula Money documentó que los gobiernos tienen un déficit de 15 millones de dólares con cada GP que organizan.

Pero las cifras pueden ser superiores. En Melbourne, Australia, las pérdidas fueron de 59.9 millones de dólares en la presente temporada y en el 2013 la cifra ascendió a 50.7 millones de billetes verdes; sin embargo, tienen garantizado una fecha en el calendario de F1 hasta el 2020.

Ante una falta de análisis sobre las repercusiones económicas de la F1, en el 2012 Valencia reportó un déficit de 38 millones de dólares y 36 millones perdió Corea del Sur.