Cuando David Patiño fue presentado como técnico interino de Pumas advirtió que su equipo iba a “recuperar la garra que le caracteriza”.

Hoy a tres meses de distancia y con la oportunidad de tomar el proyecto desde la pretemporada, su plantel marcha como líder de la competencia luego de dos jornadas. Exjugadores del club dicen que los entrenadores del equipo deben tener el ADN de la institución.

Tras ser cuestionados por El Economista sobre cuál es la importancia de que Pumas cuente con un entrenador con el ADN universitario, Manuel Negrete y Miguel España, respondieron que cuando esta combinación ocurre, “se gana mucho porque todos hablan de lo mismo”.

De entrada, Negrete, quien debutó en 1979 con el equipo, explicó que un técnico que llega y comparte la filosofía del club “tiene claro que representa a la máxima casa de estudios del país, situación que ayuda al convencimiento del plantel”. Gracias a ello, asegura, a los dirigidos por Patiño hay que aplaudirles que en la actual campaña “han ganado en posesión del balón y el que quieran recuperarlo de inmediato”.

España, que también fue entrenador del equipo entre el 2005 y 2006, señaló que se puede ganar armonía entre cuerpo técnico y plantel. “Es mucho más fácil el diálogo tanto personal como el futbolístico, porque te identificas y ellos saben perfectamente de lo que se trata”, opinó el ahora analista de TDN quien agregó que, como efecto secundario, se logra un “mayor arraigo” con los aficionados.

El impacto que generó David desde su llegada en la recta final del Apertura 2017 fue notorio. Cuando relevó a Sergio Egea el equipo, que venía de caer en seis de sus últimas jornadas, logró empatar de visita con Necaxa y después venció en CU a León. Al final la cosecha fue de una victoria, tres igualadas y dos descalabros, pero el efecto que tuvo en sus pupilos ya había tenido un gran valor.

“Patiño ha sabido dar en la tecla, ha sabido motivarnos”, ha dicho Abraham González, mediocampista español del equipo universitario, que agregó que tiene claro que la gente “siempre pide huevos y para mí huevos es tener la valentía para pedir el balón”, situación que lograron con su actual entrenador. “No hay que comparar con otros técnicos, pero con David estamos muy contentos”, expresó el volante.

El efecto de contar con un técnico con el ADN Puma también llegó al vestidor, sitio en el que otro elemento surgido de la Cantera ha detectado “unión”.

“Recuperamos la mística de Pumas, que es dejar todo en el campo y nunca dejar de correr”, declaró Pablo Barrera.

Con tres meses en el banquillo auriazul David Patiño parece ir por el camino correcto.

“Lo que no será negociable es el esfuerzo de los jugadores, la intensidad y los principios ideológicos y futbolísticos que históricamente han distinguido a nuestra institución”. Entre estos conceptos David destacó la “garra, el coraje y la determinación”, virtudes que hoy los tienen en el liderato y en busca de un tercer triunfo en forma consecutiva cuando reciban al América.

carlos.herrera@eleconomista.mx