En el ámbito del beisbol, Ramón Orantes conoce bien el norte del país y no sólo por haber nacido en la Paz, Baja California Sur. Monterrey, Coahuila, Aguascalientes y Chihuahua son plazas en las que creó su prestigio con el bate. Y no importa que las temporadas pasen y parezca lejano 1993, cuando debutó en la LMB con Sultanes.

La jerga beisbolera lo define como un slugger; Orantes, primera base de Olmecas de Tabasco, lo constata con el liderato de bateo que ostenta a poco más de un mes de desarrollo de la temporada, con .398 de average. Asimismo, marca en las estadísticas 123 turnos, 49 imparables, tres cuadrangulares, 21 impulsadas y 17 anotadas.

Rentable, constante, un par de calificativos que serenan al jugador de 95 kilogramos y que, tal vez, sean factores por los que, al ser entrevistado por El Economista, destaque la unión y labor en equipo, el cual marcha segundo en la zona sur.

Como muchos saben, en la zona sur se batalla mucho para batear. Los muchachos se han enfocado en su trabajo , menciona en referencia a su valoración del paso que lleva su escuadra en el 2012.

Ramón relata que desde que llegó hace un par de certámenes a Olmecas debió sobreponerse al calor húmedo de la región: Hay que cuidarse de la deshidratación, he visto a compañeros desmayarse .

El paso de las temporadas

La trayectoria de Ramón Orantes, de 39 años de edad, no sólo se limita al circuito veraniego, también ha demostrado oportunismo en el Pacífico. En la charla con este diario, el exelemento de Cañeros de Los Mochis expresa que se entrena antes de la pretemporada para estar vigente.

Asegura que los jóvenes beisbolistas no se preocupan tanto por mantener la condición física, porque en una semana podrán recuperarla; pero en cuanto entras a otra etapa, en la que tus habilidades disminuyen, hay que trabajar al doble porque hay que tomar en cuenta el sacrificio que la gente hace por pagar un boleto .

Y lo más importante es mantener la disciplina , concluye.

diego.fragoso@eleconomista.mx