En la ciudad de Melbourne en Australia donde este fin de semana comenzará la primera carrera del Gran Premio (GP) de la Fórmula 1 las cuentas le salen cada vez más caras al gobierno. De acuerdo al diario, The Sydney Morning Herald, los eventos deportivos más grandes en Melbourne, Victoria tienen un impacto económico anual de 1,400 millones. Sin embargo, en el caso del Gran Premio, se han registrado al paso de los años pérdidas en ingresos y un aumento de los recursos que se destinan para su realización.

Sin importar cuanto se tenga que desembolsar, el gobierno estatal argumenta que mantener eventos deportivos como éste, funcionan como una herramienta de mercadotecnia y publicidad.

El reporte financiero del GP 2016 realizado por el gobierno estatal de Melbourne, registra que la inversión fue de 60.9 millones, cantidad similar a lo que se gastó en el 2015, cuando pagó una cifra récord de 61.7 millones de dólares.

Los ciudadanos han pagado en pérdidas 279 millones desde el año 2011, pero el gobierno paga por el costo del evento que dura cuatro días , reporta el diario The Guardian, que además explica que en la edición 2016, los contribuyentes pagaron 2 de cada 3 dólares por albergar la carrera los cuatro días en el circuito Albert Park.

Durante el 2014 y el 2015 hubo momentos en que la carrera podría haberse ido a Sydney; momento cuando la carrera tenía dificultades de mantenimiento en Melbourne, pero nuestro contrato se extendió hasta el 2023. La Fórmula 1 ayuda a colocar a la gente en hoteles, restaurantes y bares. Por eso es un gasto muy justificable , explicó el CEO de la Corporación Australiana del GP, Andrew Westacott.

En el 2011, el evento generó una derrama económica al estado de 39 millones de dólares, por debajo de los más de 50 millones que aportó el gobierno del dinero público por el derecho a tener el evento en Melbourne. En aquel entonces, la ministra de Turismo, Louise Asher expresó que no estaba de acuerdo con el alto nivel de subsidio .

Aumento en ingresos, pero...

El portavoz del gobierno Richard Wynne dijo en el 2015 que el evento les dio impacto internacional. Los ingresos por hospedajes y patrocinios registraron un crecimiento de 4% para un total de 39.8 millones de dólares; sin embargo, todavía esa cantidad representa poco más de la mitad del costo de la carrera.

La Corporación del Gran Premio de Australia reportó que en el 2015 se registró un récord de asistencia de 296,000 personas, mientras que el récord de audiencia en televisión nacional alcanzó 3.82 millones de televidentes.

Al norte de Melbourne, en el estado de New South Wales, el exministro del estado Mike Baird, expresó su interés el año pasado por tener la sede del Gran Premio, argumentando tener un plan para hacer una oferta sobre el evento antes de las elecciones estatales, pero sus aspiraciones se vieron frustradas cuando el jefe de Gobierno de Melbourne, Daniel Andrews anunció en septiembre que tenían asegurada la sede hasta el 2023.

Lo siento Mike pero el Gran Premio de Australia se queda donde pertenece, en la gran ciudad de Melbourne. De hecho, te invito un boleto , dijo Andrews.

El reporte anual del GP de Australia deL 2016 menciona que el éxito de estos eventos proporciona a Melbourne un importante impulso económico, ayudando a aumentar el número de pasajeros utilizando el segundo aeropuerto más concurrido de Australia, así como el embalaje de los hoteles, bares y restaurantes de la ciudad, reforzando la importancia de estos eventos de deporte motor de clase mundial.

Un GP con historia

Melbourne se ha dado a conocer en el mundo del automovilismo por ser la sede del Gran Premio desde 1996. Le ha ganado la batalla a otros estados en Australia que lo desean. Además, es destino de otros eventos deportivos como el Gran Premio de Motociclismo que tiene contrato hasta el 2026, el Abierto de Tenis, la carrera de la Copa Melbourne y de la Gran Final del futbol australiano.

Melbourne se empeña en la promoción turística que hacen los eventos deportivos.

marisol.rojas@eleconomista.mx