André-Pierre Gignac realiza con las manos la seña que identifica a Libres y Lokos, el grupo de animación de Tigres, durante su festejo en un gol con la selección de Francia en el 2015, en Saint Denis.

Eduardo Vargas y Guido Pizarro improvisan una pasarela de moda en el pasillo de su hotel de concentración, mientras posan con la nueva colección de shorts con la leyenda “Doble LL 1998”, en un costado de la prenda que pertenece a la marca de la barra.

En Facebook, hay perfiles como Tigres Viajeros, Tigre Tours, Auri Tours y 20 páginas similares que ofrecen el servicio de agencias de viajes para los partidos de visitante de Tigres. Los tours a veces incluyen boletos de entrada al partido y en otras recorridos por sitios de interés de la ciudades a visitar.

Son negocios y mecanismos, mediante las barras se obtienen recursos económicos.

Los dirigentes de Tigres y Rayados mencionaron en la conferencia de prensa, donde anunciaron sobre los acuerdos para prevenir la violencia, que ellos no regalan boletos o ayudan con el préstamo de autobuses para los desplazamientos de los grupos en los juegos de visitante. ¿Pero saben? no es necesario, porque las barras ya son una marca.

“Uno de los factores del crecimiento de las barras en México es que imperen sus propias marcas, sus propios productos y que al mismo tiempo se están creando una identidad, paralelamente a la que tienen con los clubes de futbol. Es decir, los barristas tienen una doble identidad, apoyar al club, pero también apoyarse a sí mismos como marca”, dice Miguel Ángel de Lara, investigador de la Universidad Iberoamericana y experto en temas relacionados con el deporte, la cultura y la sociedad.

Para obtener dinero, los grupos de animación recurren a mecanismos como:

• Reventa de boletos.

• Cuota de hasta 30 pesos por cada boleto que reciben del club a precio de descuento y que utilizan para comprar los insumos para el colorido en las gradas.

• En métodos más sofisticados, organizan redes de vendedores de playeras y productos con logotipos de la barras.

• Libres y Lokos es el único grupo de animación con una tienda física que ofrece productos oficiales del grupo y que se llama La Cueva Store. Jugadores del plantel de Tigres le han hecho promoción y difusión a sus productos.

• Organizan tours para los partidos de visitante.

El apoyo de las directivas fue fundamental en la creación de los grupos de animación en el futbol mexicano, así lo indican testimonios de líderes de las barras en el inicio del fenómeno hace más de 20 años. Los clubes otorgaban boletos gratis a cambio de la organización de cánticos e indumentaria que reflejara apoyo incondicional al club.

“Un sistema clientelar que opera como los partidos políticos con las personas. Las dádivas son los boletos, acaparar ciertos lugares simbólicos en los estadios y con eso mantener a la gente contenta”, describe Miguel Ángel de Lara como la relación entre clubes y grupos de animación, pero que se ha ido transformando con el paso del tiempo, la independencia y mecanismos para obtener dinero de las barras.

Líderes de los grupos de animación Disturbio 16 y Sangre Azul, que apoyan a América y Cruz Azul, respectivamente, indicaron a este diario que han encontrado formas de obtener recursos para crear “colorido” en los partidos de local de sus equipos. Para cubrir el gasto de los insumos que utilizan, como globos, banderas, bufandas, banderas, cobran hasta 30 pesos por cada boleto que les da la directiva con el precio, sin la comisión de la empresa que emite los boletos.

“Las personas que venden playeras, banderas y escudos lo hacen para ayudarse económicamente, porque de algunos partidos son muy caros los boletos y hay personas que no pueden solventar el gasto. Antes se vendían dulces y cigarros, es como obtienen ayuda económica para asistir más veces al estadio”, explica el líder de Disturbio, que apoya a América.

Los grupos de animación no tienen licencia o permiso de los clubes para poder elaborar artículos con los colores y escudo de los equipos. Por eso, las barras recurren a elaborar sus propios logotipos, colores y combinaciones, que no generen conflictos o problemas legales, como la piratería.

“La piratería es un bien común en México, es un sistema económico que es informal y los grupos de animación son parte de esa economía subterránea, pero que está a la vista de todos”, señala Miguel Ángel de Lara.

En una revisión por parte de este diario a perfiles en redes sociales de algunos grupos de animación de clubes de la Liga MX, en la mayoría se ofrecen en venta playeras, escudos, bufandas para los seguidores que así lo desean.

“Las barras también están haciendo marca y construir marca a través de la informalidad es reivindicarse como grupos de animación”, agrega el investigador experto en temas de cultura y sociedad.