Ellos viven del presente, el aquí y ahora, porque su pasado tuvo episodios difíciles que quisieran olvidar: las calles, la violencia y las carencias forjaron su carácter; sin embargo, en la cancha de futbol todos conviven con hermandad, no importa de qué país provienen, se toman de la mano y festejan que este deporte les otorgó una segunda oportunidad para cambiar su realidad.

Son los jugadores de 73 países que participan en la décima edición del Homeless World Cup, en el Zócalo de la ciudad de México, que ofrece a los jóvenes el entorno donde pueden empezar a cambiar su realidad; las fundaciones de cada país brindan educación, empleo, salud y asistencia legal.

José Antonio Moreno Delgado juega en la Selección Mexicana, vivió 21 años en Ciudad Juárez, Chihuahua, una de las ciudades del norte del país que se debate entre la pobreza y la violencia.

El futbol significa todo para mí, he dejado todo para estar aquí y representar a mi país , mencionó a este diario Pepe, nombre que trae estampado en la playera de México. Estar en el equipo me alejó del alcohol, llevamos un mes de concentración y los entrenamientos me distraen de los vicios , dijo José Antonio.

UN TORNEO QUE CAMBIA VIDAS

El proyecto de un torneo mundial se inició en el 2001 durante la Conferencia de Personas sin Hogar, en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, a iniciativa de Mel Young y Harald Schmied y cuyo objetivo es cambiar la vida de las personas sin hogar a través del futbol.

De acuerdo con información de su página de internet, 70% de las personas que participan en el Homeless World Cup cambia significativamente su vida. Nosotros queremos cambiar el estereotipo de la gente que vive en la calle y convertirlo en un ciudadano , comentó a El Economista Mel Young. Las personas que participan en el torneo consiguen una casa, empleo o retoman sus estudios; se alejan de las drogas .

Son 73 socios nacionales que a través del futbol buscan transformar la vida de las personas sin hogar. Queremos motivar a los jugadores a transformar su vida; algunos se convierten en entrenadores y líderes de su asociación y regresan a los torneos dirigiendo al equipo que representa a su país , expresó Young.

Bruno Castillo es originario de la comunidad de Escobar, en la zona metropolitana de Buenos Aires, Argentina, es el portero de la selección albiceleste y con orgullo porta la playera con el número uno.

Es inexplicable. Portar la camiseta de Argentina es lo máximo, significa todo para mí . Bruno dice que fue seleccionado de manera fortuita y de entre miles de jugadores que asistieron de otras asociaciones; sin embargo, no piensa en qué le espera en un futuro:

No sé qué haré después del torneo, sólo quiero disfrutar, no importa si pierda, empate o gane, lo único que me interesa es divertirme .

HISTORIA DE DESASTRE

Robert Duval es director de la Fundación Atlética de Haití, la cual ayuda a más de 2,000 jóvenes que viven en situaciones difíciles.

En la fundación tenemos jóvenes que vieron cómo mataron a su familia durante el golpe de Estado contra la democracia, muchachos que tras el terremoto se quedaron sin hogar; el país ha vivido los últimos 15 años entre guerras, terremotos y huracanes .

El futbol, según la filosofía de Homeless World Cup, les otorga a los jugadores la oportunidad de ver otros ángulos de la vida, tener confianza para que puedan cambiar su realidad y el ímpetu de generar un modelo a seguir.

Estos muchachos nunca habían salido de su barrio, ahora se suben a un avión y están en México representando a su país, es casi un milagro , concluyó Duval.

eduardo.hernández@eleconomista.mx