La primera estimación que se realizó sobre el costo del Estadio Alfredo Harp Helú fue de 800 millones de pesos, en el 2014. En ese momento ya se colocaba como el de mayor inversión en América Latina.

Tan sólo para el 2017, Alfredo Harp Helú, presidente del Consejo de Administración de los Diablos Rojos, admitió que los costos ya habían incrementado 33%, consecuencia de los materiales empleados y por el tipo de cambio.

Al final, para la construcción del inmueble se destinaron aproximadamente 3,000 millones de pesos. Tras cinco años la obra será inaugurada este fin de semana, después de varias dificultades que se presentaron desde la orientación del inmueble hasta la colocación del techo.

De los estadios de beisbol que recientemente se han construido en el país ninguno rebasa esa inversión. En el que más dinero se había destinado era el Estadio Panamericano, casa de los Charros de Jalisco, con 725 millones de pesos —por las adecuaciones que se realizaron para adaptarlo como parque de beisbol y la ampliación del aforo.

En seis de ocho inmuebles en donde tiene presencia la Liga Mexicana del Pacífico destinaron 2,759 millones de pesos. En el caso de la Liga Mexicana de Beisbol, previo al inicio de su temporada del 2018, en las remodelaciones en 12 de los 16 estadios se desembolsó un total de 1,896 millones de pesos.

Para la LMB, la nueva casa de los Diablos Rojos será el segundo parque con mayor capacidad en el circuito, con un aforo de 20,448 personas. En primer sitio está el Estadio de Beisbol Monterrey.

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Desde que los Diablos Rojos dejaron el extinto Parque del Seguro Social en el 2000, tuvieron dos sedes provisionales: Foro Sol y Estadio Fray Nano (100 millones de pesos en la remodelación) y desde ese entonces buscaron un sitio para construir la sede definitiva de la novena.

Ya que tenían el espacio, el proceso de construcción no resultó nada sencillo. Fue en octubre del 2017 que la revista Proceso dio a conocer que la colocación del techo estuvo entre las razones que elevó el costo de la construcción, ya que la plataforma de concreto —cubre lo que es el terreno de juego— sobre la cual se desplazó la grúa con la que colocaron las piezas del techo se fracturó y sufrió un hundimiento. Los daños comenzaron porque dicha área se reblandeció por la lluvia y como no contaba con pilotes primero se fisuró, pero el daño se agravó con el sismo del 19 de septiembre del 2017.

La obra de la nueva casa de la organización capitalina se estimó que se estaría lista en 15 meses. Para ese momento ya llevaba tres años.

Othón Díaz Valenzuela, presidente ejecutivo de los Diablos Rojos, mencionó que los principales desafíos fueron conseguir el lugar y después la construcción del techo.

Añadió: “Hacer una estructura en un suelo tan malo que tiene Ciudad Deportiva se hunde, la parte de la zona firme está a casi 65 metros (...) Existieron muchas cosas sobre la marcha que se tuvieron que ir cambiando y eso encareció el proyecto”.

Entre los cambios que realizaron estuvo la orientación de la infraestructura, la cual es sureste.

En el reglamento de las Grandes Ligas se indica en la norma 1.04 que “es preferible que la línea que va desde el plato, a través de la goma del lanzador hasta la segunda base, sea en dirección este-noreste”.

Lo anterior también es una recomendación que se hace en la Liga Mexicana de Beisbol, y existe para evitar que a los bateadores les quede el sol de frente.

De los 30 estadios de la MLB seis están orientados al sureste: Comerica Park (Detroit Tigers), Globe Life Park in Arlington (Texas Rangers), Miller Park (Milwaukee Brewers), Guaranteed Rate Field (Chicago White Sox), Great American Ball Park (Cincinnati Reds) y PNC Park (Pittsburgh Pirates).

En el caso del Estadio Alfredo Harp Helú tiene dicha orientación porque en el espacio no cabía la edificación, si el inmueble se orientaba al noreste. En el caso del Fray Nano está orientado al norte, el Parque del Seguro Social estaba al noreste.

Esto fue supervisado por Murray Cook, especialista de terrenos de juego de la MLB, y por la empresa Populous, encargada de la edificación de la casa de los Yankees, San Francisco, Atlanta, Mets, Twins, entre otros.

“Me preguntaron sobre el retorno de inversión, estoy seguro de que eso no ha pasado por la mente de don Alfredo Harp. Lo que sí quiere es que a más a gente le guste el beisbol y que el estadio esté lleno más ocasiones y eso es lo que lo mueve invertir”, finalizó Othón Díaz.