El cese de Julen Lopetegui como entrenador de la Selección española es una advertencia los futuros seleccionadores. Luis Rubiales —presidente de la Real Federación Española (RFEF)— dio una muestra de lo que es capaz, al destituir al técnico 24 horas después de que el Real Madrid lo anunciara como su nuevo entrenador y a sólo dos días de que el representativo hiciera su debut mundialista ante Portugal, el vigente campeón de Europa.

“Es un golpe de autoridad de Rubiales”, opina Alberto Sierra, corresponsal de Claro Sports en España.

“Advierte a los futuros técnicos del seleccionado que no va a tolerar que negocien a su espalda. Mientras que a los clubes les queda el antecedente de que pueden ser linchados mediáticamente por estas acciones, como el Real Madrid lo padece actualmente. Aunque también da la impresión de que el presidente se sintió traicionado por Lopetegui”.

Rubiales fue nombrado presidente de la RFEF el pasado 18 de mayo. Su nombramiento buscaba limpiar el desastre que dejó su antecesor, Ángel María Villar, quien estuvo encarcelado por un caso de enriquecimiento ilícito a costa de la federación. La primera gran decisión de su mandato fue renovar como seleccionador a Lopetegui hasta el 2020. “La renovación de Julen es incontestable, tenemos una enorme confianza en él”, dijo.

El discurso del directivo cambió radicalmente por la noche del miércoles en Krasnodar. Dijo que se vio obligado a despedirlo debido a que nunca estuvo enterado de la negociación y que debe dejar un mensaje claro.

“¡No se pueden hacer las cosas de forma que yo me entere cinco minutos antes!”, mencionó. Y ahora empieza la etapa de Fernando Hierro como seleccionador, con una advertencia de por medio.