En el invierno del 2010 los planteles de Cruz Azul y Pumas presumían rebasar o, al menos, estar cerca de alcanzar los 50 millones de dólares, según cifras del portal Transfermarkt. El buen momento económico se sumaba al que tenían dentro del terreno de juego: ambos clasificaron a la Liguilla de aquel Apertura 2010.

Pero la buena fortuna acabó pronto. Pumas eliminó a Cruz Azul en los cuartos de final y eventualmente en las semifinales ellos también no calificaron al caer con Monterrey. Luego, los Pumas ganarían su último título en el Clausura 2011, pero posteriormente no volvieron a levantar el campeonato. Los cementeros, por su parte, mantuvieron su sequía de trofeos que se remonta desde 1997 y que se mantiene hasta este momento.

La ausencia de campeonatos en ambos vino ligada de una dramática desinversión de las directivas en cuanto a jugadores se refiere. En la primavera del 2012 bajaron el costo de sus plantillas a 30 y 20 millones de dólares aproximadamente, que coincidió, al menos en Pumas, con la llegada de Jorge Borja Navarrete como presidente del patronato del equipo.

En Cruz Azul, por su parte, Guillermo Álvarez —el propietario del club— no dio una razón por la cual decidió dejar de invertir como en otros torneos.

Los equipos norteños y el América se quedaron con el protagonismo de la Liga en los semestres siguientes, a la par de que los auriazules y celestes tenían un desempeño irregular.

Pero en los últimos tres torneos, los universitarios demostraron cómo ser competitivos con una nómina de 29.6 millones de dólares y competir con equipos que incluso doblaban su valor. En esos tres semestres avanzaron a la Liguilla, mientras que en el presente Apertura 2018 se encuentran en las semifinales, instancia a la que no llegaban en los últimos seis torneos.

El cuadro universitario planificó una estrategia en la que renovó su plantel con canteranos y adquirió jugadores extranjeros a préstamo o bajo costo. Mientras que vendió a extranjeros y futbolistas que ellos habían formado, de los cuales su carta era cara, a otros clubes para bajar el valor de su plantilla.

Cruz Azul —que llegó a las semifinales por primera ocasión en los últimos 11 torneos— logró tener una nómina de 47.9 millones de dólares este torneo, gracias a la inversión controlada de Ricardo Peláez —su presidente deportivo— para no excederse en gastos de fichajes este semestre.

Comparado con el 2010, en este torneo Cruz Azul y Pumas tienen una cifra menor en el valor de su plantilla, 21.2 y 12.7 millones de dólares, respectivamente, pero en la cancha no se nota esa diferencia.