Acapulco, Gro. Trece horas antes de que iniciara el partido, la casa de apuestas Pinnacle Sports suspendió las apuestas en torno al partido de dobles mixto que disputaban los españoles David Marrero y Lara Arruabarrena, contra la checa Andrea Hlavackova y el polaco Lukasz Kubot, en el Abierto de Australia.

La razón era que sospechaban de amaño en el juego, pues se estaban invirtiendo grandes cantidades de dinero a favor de la pareja Hlavackova-Kubot, quienes vencieron a los españoles por 6-0 y 6-3.

No he amañado ningún partido en mi vida , dice contundente Arruabarrena, presente en el Abierto Mexicano de Tenis.

De acuerdo con informes de la prensa, la Unidad de Integridad del Tenis, institución creada por varias instancias, entre ellas la ATP, en el 2008, para evitar la corrupción en el deporte, a Arruabarrena le fue pedido su móvil y su tableta electrónica como parte de la investigación en su contra.

¿Bajo qué me acusan? No lo sé, sólo puedo decir que yo no he hecho nada de lo que tenga que arrepentirme, y estoy dispuesta a cooperar siempre que pueda , aseguró Lara.

La española, a quien le ha cambiado la vida desde enero de este año, sostiene lo que ha dicho desde que apareció su nombre en la lista de sospechas de amaño de partidos.

No tengo idea de si existen o no, a mí jamás se me ha acercado nadie a ofrecerme vender un partido. Ni lo he visto, oído y por supuesto, nunca lo he hecho , aclara.

Pero ¿por qué las sospechas?, ¿por qué un jugador estaría dispuesto a amañar un partido?

* * *

Todos son números. En el ranking de la ATP, hay poco más de 2,200 jugadores; en el de la WTA casi 1,300 tenistas, pero la mayoría de los premios de los torneos se reparten, casi siempre, entre los primeros de la clasificación mundial.

Un ejemplo: tan sólo si contamos a los latinoamericanos mejor ubicados del ranking de la ATP -hay en total 10 tenistas- sorprende ver que entre todos obtuvieron en el 2015 ganancias por 4 millones 86,906 dólares, mientras que, por ejemplo, Stanislas Wawrinka, ubicado en el cuarto puesto de la clasificación, se llevó en solitario 6 millones 510,265 dólares en el mismo lapso.

Peor aun. El monto conseguido por los latinoamericanos en conjunto es apenas 18% de las ganancias que obtuvo el año pasado Novak Djokovic, número uno en la actualidad.

De acuerdo con la colombiana Mariana Duque, un tenista profesional necesita al año unos 150,000 dólares para jugar como profesional. Esto incluye gastos como transporte hospedaje, entrenador, comidas, etcétera.

Y si no tienes apoyos es muy complicado. Una gran parte de la responsabilidad de que los tenistas colombianos no tengamos tantas carencias económicas como jugadores de otros países es que la mayoría contamos con el apoyo de Colsánitas, si no sería todavía más complicado .

Y es que, algunos, jugando al tenis, ni siquiera pueden sacar para esos gastos. Por ejemplo, el estadounidense Taylor Fritz, quien accedió al Abierto Mexicano de Tenis en el torneo de clasificación, jugó el mes pasado el Challenger de Maui, en donde fue eliminado en segunda ronda por el australiano James Duckworth, por 6-3 y 6-7. Apenas ganó 860 dólares por su participación.

En los torneos Future nivel en el que, por lo general, los tenistas profesionales empiezan sus carreras se reparten casi siempre 10,000 dólares como bolsa total, por lo que el ganador se queda sólo con 1,400.

En contraparte, el premio económico en los Grand Slams se incrementa año con año. En el 2014, la ATP anunció que anualmente, las bolsas de los torneos grandes aumentarían 14% por los siguientes cuatro años.

En tanto, en los torneos ATP 500 y 250 se decidió incrementar 3.5% anualmente, mientras que en los Future, lo más que se alcanza son 15,000 dólares y los Challengers, en ocasiones, decrecen su bolsa de premios.

Es la realidad del deporte. Aquella que está lejos de los coches de lujo, de los costosos relojes, de los patrocinadores, trasladándose de continente a continente, jugando semana a semana para conseguir recursos y la esperanza de acumular suficientes puntos en el ranking para clasificar a algo más grande.

* * *

Imagine que es usted un tenista de gran talento, en pleno despegue de su carrera. Tiene el talento con el cual cree que podrá ganar puntos, llegar a brillar en los máximos circuitos. Tener una carrera decente en la ATP. Sin embargo, la falta de dinero es latente y la presión que tiene es enorme.

Imagine entonces que antes de uno de sus partidos, esos tantos que tiene que jugar para garantizar sus gastos, y seguir adelante en su carrera, una persona se le acerca afuera del estadio. Le ofrece 20,000 dólares, mucho más dinero de lo que usted obtendría, incluso si se llevara la bolsa completa de un torneo del Future.

Lo único que le pide hacer es perder el partido en tres sets: caer en el primero, levantarse en el segundo y perder de nueva cuenta el tercero. Es decir, hacer creer que ha ganado el más fuerte, su oponente.

¿Qué es lo que usted haría?

De acuerdo con una investigación llevada a cabo por la BBC y BuzzFeed News, esto es algo que ha sucedido constantemente en la última década. Su información reveló que 16 jugadores del top 50 habrían realizado amaños de sus partidos en los últimos 10 años.

Incluso, Novak Djokovic, actual número uno del mundo, aceptó el mes pasado en el Abierto de Australia que en el 2007 sí tuvo acercamientos en los que le ofrecieron 200,000 dólares a cambio de perder el encuentro del Master Series de París Bercy 2007 ante el francés Fabrice Santoro, el cual por cierto perdió 6-3 y 6-2.

Yo no he sabido nada de eso , asegura el japonés Kei Nishikori. Nunca he estado envuelto en algo así, ni siquiera he escuchado de ningún incidente relacionado con el arreglo de partidos y, por supuesto, es algo con lo que, creo, todos estamos en desacuerdo , afirmó tras ser cuestionado sobre el tema.

Entre los jugadores consultados en el AMT, a la par de la incredulidad acerca del asunto, existe también uno de credibilidad hacia la ATP que, aseguran, está haciendo debidamente su trabajo para evitar los amaños.

Confiamos en el trabajo que está haciendo la ATP. Es algo verdaderamente malo para el deporte, porque nadie quiere pensar que hay arreglos de partidos. Yo no sé de nadie que se haya prestado a eso y se me hace difícil creer que algún profesional quiera amañar un partido, pero uno nunca sabe. Es un tema difícil, pero es algo que creo, la ATP tiene bajo control , aseguró Grigor Dimitrov.

Por su parte, el dominicano Víctor Estrella asegura que el organismo rector del tenis varonil ha hecho las cosas de manera correcta, creo que ya tomó cartas en el asunto, y aunque es algo que empaña al deporte, no va a transcurrir más de lo que está transcurriendo , concluyó.

cristina.sanchez@eleconomista.mx