La selección mexicana está cerca de conseguir su peor resultado en los Juegos Centroamericanos y del Caribe desde que el certamen se disputa con jugadores menores de 21 años (Ponce 1993), si es que hoy es eliminada en fase de grupos. En las cinco ediciones anteriores, siempre había avanzado de esa instancia.

Antes de que arrancara Barranquilla 2018, la peor actuación mexicana en el certamen también fue en suelo colombiano.

En Cartagena de Indias 2006, la oncena que dirigía Jesús Ramírez —quien venía de coronarse campeón mundial sub 17 un año— antes fue eliminada en cuartos de final por Honduras. Aquella derrota fue el preludio de lo que vendría en el preolímpico del 2008, cuando esa misma generación no pudo calificar a los Juegos Olímpicos de Beijing.

El representativo se ha subido al podio en cuatro de las últimas ediciones, aunque sólo en una ocasión se ha coronado campeón centroamericano (Veracruz 2014). En Ponce 1993, Maracaibo 1998 y San Salvador 2002 cayó en la final ante Costa Rica, Venezuela y El Salvador, respectivamente. Un resultado decepcionante tras otro.

Históricamente, el representativo no ha tenido un buen desempeño en el torneo. De 23 ocasiones que se ha celebrado, sólo ha ganado la medalla de oro en seis ocasiones: San Salvador 1935 y Ciudad de Panamá 1938 (cuando se disputaba el torneo con selecciones mayores); Caracas 1959 y San Juan 1966 (con representativos amateurs); Ciudad de México 1990 (con sub 23) y la de Veracruz 2014.

Para que esta selección mexicana avance a cuartos de final deberá vencer a Haití, al menos, por dos goles y esperar que Venezuela derrote a El Salvador.

Sólo así se salvará del fracaso.