Con internet y juegos de billar, masajes y reposo, el defensor mexicano Rafael Márquez se recupera del calambre en el partido contra Sudáfrica, y espera estar a punto para el encuentro contra Francia, por el Grupo A del Mundial de fútbol 2010.

El jugador del Barcelona de España se vistió de héroe la noche del viernes al anotar el gol del empate 1-1 con que se puso en marcha el Mundial, en el estadio Soccer City de Johannesburgo.

A principios del segundo tiempo de ese encuentro, Márquez comenzó a sentir calambres en su pierna derecha, y hubo un momento en la medianía del tramo, cuando México agonizaba con el 1-0 en contra, que el técnico Javier Aguirre pensó en sacarlo del partido para preservarlo de males mayores.

Tomando en cuenta el desgaste de sus muchachos en el choque contra unos sudafricanos que corrieron todo el partido como gacelas perseguidas, el Vasco Aguirre le dio este sábado un día de descanso al equipo, obviando la sesión de entrenamiento.

"El receso le vendrá bien a los muchachos. La mayoría prefirió quedarse en sus habitaciones, escuchando música, viendo vídeos y contactando con familiares y amigos por Internet, y otros fueron al billar dentro del hotel o la sauna", dijo a la AFP una fuente cercana a la delegación mexicana.

Márquez se había perdido unos días de entrenamiento luego del arribo del Tri a Sudáfrica debido a una sobrecarga de trabajo en la misma pierna, pero regresó a las prácticas el miércoles y jueves pareció estar en buena forma.