La Selección Mexicana de futbol generará 86.9 millones de pesos por los partidos amistosos ante Costa Rica y Chile por la derrama económica y la venta de boletos de ambos partidos.

Serán 44.3 millones de pesos por la venta de boletos, tomando en cuenta el promedio de asistencia a los partidos amistosos fuera del estadio Azteca. A esa cifra se le sumará 42.6 millones de pesos por el consumo de aficionados en restaurantes y bares, tanto en Querétaro como en Monterrey, el día del partido, sedes de los juegos.

La Selección Mexicana ha disputado 13 partidos en territorio nacional desde el 2014 -año en el que inició el ciclomundialista para Rusia 2018- entre oficiales y amistosos. Nueve se jugaron en el estadio Azteca, y sólo cuatro en ciudades como: San Luis Potosí, Toluca, Tuxtla Gutiérrez y Querétaro. Monterrey volverá a recibir un juego de México después de ocho años.

Los datos de asistencia sobre los últimos partidos indican que el aforo promedio llega a 77% de la capacidad; pero hay una diferencia importante en la respuesta de los aficionados si se juega en el estadio Azteca o en algún estadio de otra ciudad del país.

Los nueve partidos de local de México en el estadio Azteca llegaron a 67% del aforo. Todos los partidos han sido oficiales, como parte de la eliminatoria mundialista para Rusia 2018; pero cuando la sede del partido de la Selección Mexicana es en un estadio fuera de la Ciudad de México, el porcentaje de asistencia a los estadios se eleva hasta 93 por ciento.

“Estamos confiados en la atención del público, dos lugares donde seguramente tendremos muy buena respuesta”, señaló Beatriz Ramos, directora de Comunicación e Imagen de la Federación Mexicana de Futbol.

Amistosos, 5% más baratos que juegos oficiales

El precio promedio de los boletos para los juegos ante Costa Rica y Chile es de 736 y 753 pesos. En el estadio Universitario y Corregidora se espera una asistencia de al menos 80%, según los últimos partidos que la Selección Mexicana disputó en dichos escenarios.

Las dos ciudades ya habían recibido juegos del Tri, todos amistosos, y el precio de los boletos tuvo un aumento de 37% en el caso del juego en Monterrey, y de 47% respecto al último juego que se disputó en Querétaro, en el 2014.

Rivales impactan en la derrama económica

Aunque los partidos de la Selección no se disputarán durante el fin de semana, sí tendrá un impacto positivo entre 30 y 45% en la derrama económica por el consumo de alimentos en las ciudades sede de los juegos.

“Depende de la calidad del partido y de la expectativa que haya generado, pero en términos generales podemos esperar 3.9 millones de pesos adicionales a los 8.7 millones de pesos que en promedio se venden diariamente. Estamos hablando de una derrama económica de 12.6 millones de pesos, alrededor de 45% más del flujo regular”, señala Sergio Salmón, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados de Querétaro.

En Monterrey, donde enfrentarán a los chilenos, la estimación del consumo de los aficionados será de 30 millones de pesos, 30% más de los ingresos de los establecimiento en un día normal.