Moscú. Un par de días antes de que se efectuara la votación para definir la sede del Mundial 2026, los dirigentes de la Confederación Sudamericana de Futbol decidieron no recibir a Fouzi Lekjaa, líder de la Real Federación de Marruecos, para explicar la propuesta de su país.

El dirigente —quien expresó sentir un sesgo de Gianni Infantino y el Consejo de FIFA para impedir que la candidatura de Marruecos llegara a la votación final— se plantó frente al 68 congreso de la FIFA y en su último intento de ganar votos para no perder por quinta ocasión la sede de la Copa del Mundo, cerró su discurso diciendo: “los ingresos económicos son importantes para la FIFA, pero no es su razón de ser”.

Sin embargo, la mayoría decidió que la plata sí era importante. La candidatura United 2026, conformada por las federaciones de Estados Unidos, México y Canadá obtuvieron la sede del mundial —en gran medida— por el pilar económico que triplicaría los ingresos del organismo por el torneo mundialista.

Hace 28 meses, cuando Gianni Infantino era candidato a presidente de la FIFA prometió cuadruplicar la inversión en los programas de desarrollo del futbol, lo nombró Programa Forward mediante el cual las federaciones podrían aspirar a obtener hasta 5 millones de dólares cada cuatro años para el desarrollo del deporte en su país, frente a los 1.6 millones que recibían hasta antes de que llegara al cargo.

Si las expectativas financieras se cumplen, los ingresos de las federaciones crecerán casi ocho veces. De 5 millones de dólares a 39 para el 2026.

“Más fondos para el programa FIFA Forward, más inversión en campos e instalaciones, de forma que podamos desarrollar a las nuevas generaciones. Es un modelo para el futuro, donde más naciones se pueden poner de acuerdo para organizar un evento. Futbol para todos”, expresó un eufórico Carlos Cordeiro, presidente de la Federación de Futbol de Estados Unidos, durante la intervención que tuvo para defender la candidatura 2026, sobre los cuestionamientos que indican que existe riesgo de que las proyecciones económicas no se llegan a cumplir.

¿Por qué era importante votar por la candidatura United 2026, si el reporte de evaluación calificó con riesgo la promesa económica de las federaciones? El Mundial en Concacaf dejaría 14,000 millones de dólares a la FIFA, de los cuales 75% se van a los programas de desarrollo del futbol en las naciones, como el Programa Forward, programas a la educación e infraestructura, según detalla el Informe Económico del 2017 de la FIFA.

“Vamos a tener la oportunidad de desarrollar programas no sólo para la juventud, también a nivel de infraestructura a nivel de competencias, con un plan que nos da una trayectoria de ocho años para saber dónde estamos y a dónde queremos llegar”, indicó Philippe Moggio, secretario general de la Concacaf.

Actualmente, las federaciones pueden recibir como cifra máxima 2.5 millones de dólares durante un año para desarrollar el futbol. Al final de ciclo mundialista la cifra máxima a la que aspira la Federación que presenta proyectos de desarrollo es de 5 millones de dólares.

Pero para el 2026 lo que percibirán cada una de las 211 federaciones afiliadas serán 39 millones de dólares en cuatro años para sus programas de desarrollo; todo esto si México, EU y Canadá le cumplen a la FIFA la promesa de 11,000 millones por ingresos comerciales, de televisión y de taquilla.

“En Bolivia siempre hace falta dinero, porque no tenemos grandes ingresos por derechos de televisión” expresó Jaime Cornejo, director general de la Federación Boliviana de Futbol.

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Víctor Montagliani, Presidente de la Concacaf indicó que fueron tres grupos de trabajo, cada uno liderado por los presidentes de las federaciones que conforman la candidatura mundialista de United 2026, quienes se mantenían conectados a un grupo de WhatsApp, donde resolvían dudas, informaban los avances del proyecto y definían reuniones que los llevaron a dar a conocer su proyecto a todas la federaciones miembro.

“Nuestros ingresos se basan en Copas del Mundo anteriores y en criterios como la inflación; pero a la gente se le olvida que son 80 partidos y existen estadios muy grandes”, señaló Carlos Cordeiro para aclarar las dudas sobre la propuesta económica de la candidatura, y que en palabras de Jaime Cornejo ayudará al desarrollo del futbol en la región, a ser más profesional.

Según el Informe Económico de la FIFA del año 2017, los ingresos del organismo crecieron 70 por ciento. Que haya más dinero significa que aparezcan más proyectos de desarrollo, y que en los últimos dos años se recibieron 1,800 propuestas para obtener recursos del Programa Forward, más de los que se pidieron en los 20 años anteriores, cuando se acumularon 1,600 propuestas.

“El reporte técnico demostró el potencial que existe detrás en nuestra región, con la infraestructura que ya existe y la logística que está impuesta y lo que puede traer a nivel económico para el futbol sobre el desarrollo económico de la Copa Mundial”, señaló Philippe Moggio.

En tanto, Carlos Cordeiro indicó que el futbol goza de buena popularidad en Estados Unidos, además de que es el país que más invierte en patrocinios deportivos en el mundo, motivo para pensar en cumplir con las proyecciones económicas de la candidatura.

eduardo.hernandez@eleconomista.mx