No hay nadie mejor que hable de élite que Mario Alberto Kempes. Killer, campeón del mundo y leyenda de los mundiales. Entiende de presiones, de favoritismos, de urgencias, de triunfos y de todo lo que se vive con las selecciones grandes .

Campeón del mundo en 1978, advierte que la colectividad es quizás la vía más cercana para levantar la Copa. Las figuras no sirven, la historia tampoco, nada es útil si no hay conjunto. Una estrella te salva un partido, pero no te lleva sólo al campeonato , advierte en charla con El Economista.

Los clásicos y hasta las apuestas señalan a un grupo de naciones que siempre están: Brasil Argentina, Italia, Alemania y ahora España como los candidatos a levantar el trofeo el 11 de julio.

Puedo decirte que el nivel es parejo en casi todas las selecciones. Pero quizás lo que ha hecho España desde que consiguió la Euro es para destacarse. Ha cambiado formas, ha dejado de ser la Furia Roja para jugar futbol y eso ha hecho que a partir del equipo se hable de Xavi, Iniesta, Fábregas, Villa o Torres, pero fue el conjunto lo que los hizo brillar .

Kempes advierte que la lista es la misma, casi como una cotidianidad, pero a veces llegar con el perfil más bajo es suficiente para quitarse un poco de presión . Y lo dice por Argentina, su patria, y es que en el 2002 y el 2006 llegaba con media copa en la bolsa y se fue muy pronto.

Si revisas nuestra Selección tenemos a jugadores que son goleadores en casi todas las ligas más importantes del mundo . Pipita Higuaín la rompió con el Real Madrid, Messi se comió la Liga de España, Milito fue el goleador más determinante de Europa… y la lista puede seguir.

El delantero y campeón de goleo en Argentina 78 ejemplifica el caso de Brasil de 1998. Tenía más estrellas que cuando consiguieron el Mundial del 94 y ¿luego, qué pasó?, faltaba cohesión en las líneas y mucho equipo .

Advirtió que para Sudáfrica, las llamadas Superestrellas llegan con un proceso de maduración exacto para explotar. Luis Fabiano es un killer, Didier Drogba llega en un momento envidiable y Messi está para soportar toda clase de presión .

Jugar en invierno será otro factor en favor de los equipos que gustan de ofrecer show e incluso para los resultadistas. El calor hace que haya más administración del esfuerzo y eso, sin duda, no permite un equipo con la dinámica que uno desea. Pero con el invierno hay más posibilidad de desgaste, más opciones para el show y los llamados más Grandes no se guarden nada .

Ninguna sorpresa se ha coronado en los mundiales. Es un grupo de siete naciones que repiten con la corona. Y de ahí, de acuerdo con la teoría, saldrá el próximo campeón. El nivel es tan nivelado que apostar por alguno es casi un azar, pero el que haga más equipo seguro recibirá la Copa y la gloria.

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