Su robusta forma física, sus facciones fuertes, poco expresivas y sus más de 350 encuentros disputados con el Manchester United engañan a cualquiera y hacen pensar que es un veterano de las canchas. Pero Wayne Rooney cuenta con 24 años y está destinado a ser el estandarte de la Selección Inglesa que busca su primera estrella en un Mundial.

Cuando en otras partes del planeta a esa edad el camino de un futbolista se encuentra en proceso de consolidación, Rooney ha vivido casi todo y tal vez sólo le falte levantar el máximo trofeo en Sudáfrica.

El Chico Malcriado que nació en Croxteth, un barrio de la ciudad de Liverpool, desde pequeño destacó por su capacidad técnica y su potencia física, y a los 10 años ya era parte del Everton, club con el que debutó a los 16 años en la Premier League.

Con el equipo que dirige Alex Fergussson lo ha ganado todo. Dentro de sus conquistas se encuentran tres ligas de Inglaterra, un Campeonato Mundial de Clubes y una Copa de Campeones de Europa. Pero le falta un Mundial.

Rooney peleará en su segunda Copa del Mundo por otorgarle su el título a Inglaterra. Wayne carga con la historia de un país.

Estados Unidos quiere concluir el Plan Q

El deporte estadounidense es ganador por naturaleza. Casi en todas las competiciones en las que se presentan, terminan por ganar o estar cerca de los primeros sitios. Lo mismo buscan hacer en el futbol, un deporte en el que se interesaron hace un par de décadas y tienen un proyecto serio para llegar a la élite mundial.

El soccer, como ellos lo llaman en Estados Unidos, está relegado a un segundo o tercer plano. En los primeros sitios se encuentra el beisbol, que se ubica como el deporte nacional, el basquetbol y el futbol americano.

Incluso deportes como el hockey sobre hielo, automovilismo y golf superan en cuanto a preferencias de la sociedad al balompié.

Sin embargo, los directivos y los jugadores conocen la forma de entrar en el gusto de la gente: ganar partidos y títulos internacionales. Y el Mundial de Sudáfrica 2010 es la oportunidad y el margen que se han puesto en el país de las barras y las estrellas para conseguir algo importante.

Después de que en el Mundial de Francia 98 la Selección de Estados Unidos finalizó en el último lugar, los directivos decidieron reestructurar su ideología y con el apoyo del portugués Carlos Queiroz realizaron el Plan Q en el que se plantean ser campeones del mundo en el 2010. La fecha ha llegado.

Completan el Grupo Argelia y Eslovenia

Eslovenia eliminó a Polonia y a la República Checa y, para hacerse de la plaza en Sudáfrica, acuden bajo el mando de Matjaz Kek. Mientras que la Selección de Argelia tendría en Mourad Meghni, llamado el nuevo Zinedine Zidane, a su mejor futbolista de los últimos tiempos y quien cargará con el peso del equipo.