La edición 94 del Giro de Italia, resulta especial no sólo por ser la competencia ciclista más importante de aquel país, sino porque esta ocasión se celebran también 150 años de la unificación de Italia, lo cual le dará un toque histórico .

El recorrido de este Giro está trazado para pasar por 17 de las 20 regiones que tiene Italia y visitará zonas muy emblemáticas del país, en las que se atesora mucha historia de lo que ahora conocemos como Italia.

La importancia que ha tomado esta competencia, desde que se celebró su primera edición en 1909, ha sido tal que su trascendencia incluso llegó a poner un granito de arena cuando en 1946 se abolió la monarquía.

Justo el año en que se instauró un gobierno democrático en Italia, Vincenzo Torriani, de los primeros organizadores del Giro, programó una etapa en 1946 justo después de la Segunda Guerra Mundial.

Los corredores pasaron por la ciudad de Trieste, un lugar totalmente destruido que en aquellos momentos podía pasar a formar parte de la extinta Yugoslavia. De esa forma quiso demostrar que aquella tierra era italiana.

La influencia de los corredores se hizo clara en 1948, cuando Fausto Coppi y Gino Bartali, crearon una división religiosa sin pensarlo en Italia. El primero se declaró abiertamente agnóstico, mientras que el segundo católico.

Sin embargo, a la hora de la competencia, Italia eran Coppi y Bartali, con religión y sin ella. La gente unificaba su apoyo para los locales con tal de que el Giro se quedara en casa.

En 1950, al suizo Hugo Koblet le ofrecieron 10 millones de liras por renunciar al maillot rosa y la rechazó porque prefería ganar. Luego llegarían Francesco Moser, Giuseppe Saronni, Iván Basso y Vincenzo Nibali, al que los aficionados le piden ganar el Giro porque el Giro es Coppi y es para nosotros, los italianos .