Hasta una centésima o milésima de segundo puede ser el diferenciador en la perpetuidad de un atleta.

En las carreras de velocidad, los tiempos récord alcanzados por Jesse Owens y Usain Bolt cambiaron la historia del atletismo volviéndose referentes en la exigencia de los atletas que buscan alcanzar nuevas marcas. El revulsivo entre la era Owens y Bolt consiste en la ciencia y tecnología deportivas. Pero el elemento que permanece es la naturaleza humana, que siempre tiende a querer mejorar.

Los números son duros al momento de medir la calidad de un atleta, se vuelve obsesión, ninguno quiere ser menos que alguien que compitió hace 80 años, hay una obsesión por saber que de alguna manera estamos mejorando, se guardan los récords y en la historia queda muy claro en qué lugar los deportistas se ubican. Por eso se tiende a tomar ventaja de lo que ayuda a mejorar el rendimiento, como mejores tenis o sustancias. Querer mejorar es algo que está en la naturaleza humana, antes de los esteroides , señala Mike Young, CEO de la compañía estadounidense Athletic Lab, que prepara a deportistas y entrenadores profesionales de ligas como la NFL, MLB, MLS, NHL, NASL, PGA y a atletas olímpicos que se desempeñan en carreras de velocidad, salto triple, levantamiento de pesas y bobsled.

Brandon Roulhac es un atleta fabricado en Athletic Lab. Fue ganador en los campeonatos de atletismo de Estados Unidos en pista abierta y cubierta en el 2009 -evento anual organizado por USA Track & Field-, su mejor año como deportista de salto triple al lograr su marca récord (17.44m/57-2.75). Además, ha participado en tres ediciones de los Juegos Olímpicos de Atletismo de EU(2016,2012, 2008) -reunión cuadrienal que selecciona a los representantes de ese país en los Olímpicos- y en otras competencias a nivel nacional desde el 2005.

Un atleta que en su preparación refleja el sistema que maneja la compañía estadounidense.

Tenemos atletas que han estado en competencias internacionales como la Liga Diamante. Brandon Roulhac es uno de los mejores atletas en salto triple que hemos tenido en Estados Unidos. Todos ellos en un año tuvieron alrededor de 15 competencias, para lo cual entrenaron de cuatro a seis horas al día, un gran esfuerzo físico con entrenamientos de más de 20 horas a la semana para llegar a una competencia que dura sólo dos minutos , explica Young.

Roulhac prefiere beber agua que Gatorade. En un gráfico que comparte en sus redes sociales explica las razones: el agua ayuda al cuerpo a mantenerse hidratado durante el ejercicio físico y previene los calambres. Con agua la sangre fluye mejor en el sistema cardiovascular. En contraste, en dicho gráfico indica que el Gatorade tiene mayores niveles de calorías con azúcares y carbohidratos. En otra imagen menciona que mantenerse en forma representa el 80% de nutrición y 20% de trabajo físico. En su dieta, incluye cápsulas de aminoácidos y suplemento de hierbas de la compañía Atlas Foam Roller, y en una foto escribe: mi recuperación nocturna con @atlas_foam_roller definitivamente me mantiene en marcha. Mañana despierto fresco y listo para otro entrenamiento . El frasco de las cápsulas señala que son para consumo de atletas élite en rendimiento y que apoyan a la reparación y crecimiento del músculo.

Hay siempre sustancias que son legales porque aún no se han investigado bien y las usan ahora, antes de que las prohíban. La tecnología en el deporte puede afectar a la salud de los deportistas a largo plazo en términos de la química de las sustancias, pero también puede ayudar a que se recuperen pronto. Toma mucho trabajo físico tener a un atleta en su potencial genético en atletismo comparado por ejemplo con el futbol o rugby , explica el responsable de Athletic Lab.

En el atletismo la diferencia entre oro, plata y bronce son segundos. Los medallistas son recordados, pero el resto de los competidores serán olvidados.