Al terminar el Masters 1000 de Roma el argentino Diego Schwartzman (15) podrá irse tranquilo a casa al haber logrado primero, eliminar al número dos del ranking Rafael Nadal y enfrentarse este lunes en la final a Novak Djokovic.

Nadal cayó en cuartos admitiendo que no estaba bien preparado.  Los reflectores con él lo ponían en alta expectativa tras haber renunciado al US Open para preparar la gira de tierra batida.

“No fue mi noche. Él jugó un gran partido y yo no. Estas cosas no pueden pasar, después de un largo tiempo sin competir jugué varios partidos y hoy tuve el peor ante un buen oponente. Solo felicitar a Diego y seguir trabajando”, dijo tras su eliminación del torneo que ha ganado nueve veces y en el que defendía el título.

“No te diría que es un partido imposible, pero sí muy difícil. Mis únicas opciones pasan por jugar a más del 100% de mis posibilidades y aprovechar cada oportunidad que pueda tener. Debo olvidarme de todo lo que rodea el partido, prepararlo como uno más y hacer todas las cosas de antes bien”, señaló el argentino.

Mientras tranto, su rival, el tenista serbio tiene la oportunidad de palomear  su imagen en una final, una vez que han pasado dos semanas de su descalificación del US Open por golpear con la pelota a una jueza de línea. A poco más de una semana para el inicio de Roland Garros, ‘Nole’ sigue en busca de su mejor juego sobre tierra batida. “Espero que siga habiendo público en los próximos torneos, lo echaba mucho de menos, como todos los jugadores. Es una buena señal con respecto a la situación global del covid”.

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