El premio de consolación lleva como trofeo principal el orgullo. Por un lado, Uruguay buscará poner el nombre de Sudamérica en alto y, por el otro, Alemania intentará rescatar un poco de la dignidad que les arrebató la Furia Roja en las semifinales.

Del mismo modo que la diversidad de sus culturas, la perspectiva de ambas en relación con el encuentro que sostendrán para designar al tercer mejor equipo del mundo es muy distinta.

Para los alemanes, el tercer lugar parece ser un pobre premio tras su arrollador paso en el certamen y el decepcionante partido en semifinales, donde cayó ante España por 1-0.

Alemania, que con siete finales es junto a Brasil el país con más finales jugadas en la historia, quedó nuevamente fuera de esa instancia por segundo torneo consecutivo y sólo le queda como consuelo igualar el tercer puesto logrado en su casa en el 2006, cuando venció a Portugal 3-1 con goles de Bastian Schweinsteiger en dos ocasiones y un autogol de Petit.

Si bien es cierto que la intención de ir a un Mundial es ganarlo, tras quedar marginados de la final, los germanos han expresado su poco interés en jugar el partido por el tercer sitio de Sudáfrica 2010, en este instante no tengo ninguna gana , expresó el capitán alemán Phillip Lahm.

Y es que para los alemanes la decepción de este torneo fue un duro golpe a su historia mundialista, pues el último título festejado fue hace 10 años, cuando ganó en el Mundial de Italia ante Argentina.

Es por ello, quizá, que a los dirigidos por Joachim Low les ocupa más el futuro en el que tendrán tiempo para revertir su historia y desarrollar el talento joven con el que cuenta, que el encuentro del sábado ante los celestes.

En tanto, para Uruguay lo que venga, sin duda, será un premio. De conseguir el tercer peldaño, sería el segundo mejor resultado histórico de los charrúas en torneos del orbe, ya que fueron campeones en Uruguay 1930 y Brasil 1950 y cuartos en Suiza 1954 y México 1970.

Además, los celestes tendrán también la responsabilidad de poner en alto el orgullo sudamericano, pues de los cuatro contendientes de esa región que accedieron a cuartos de final, sólo Uruguay accedió a semifinales y ahora podría quedar entre los primeros tres.

Los charrúas han disputado dos veces un partido por un tercer y cuarto lugar sin mayor éxito.

La primera vez fue en Suiza 1954, en donde cayeron por 3-1 ante Austria.

La segunda fue ante Alemania en México 1970, con derrota por 1-0.

En aquel entonces, urugayos y germanos se enfrascaron en un gran duelo escenificado en el Estadio Azteca ante más de 100,000 espectadores. Los europeos ganaron con un gol del mediocampista Wolfgang Overth a los 26 minutos.

Es por eso que ahora está en manos de Tabárez y su pandilla cambiar el rumbo de su propia historia y llevarse así el orgullo sudamericano, casi­ intacto a casa.