Mientras el número de casos de infección por el nuevo coronavirus llegó a los 150 en Italia, las consecuencias se sienten también en el mundo del deporte, especialmente con el aplazamiento de cuatro partidos de la Serie A.

Este domingo, el Torino anunció el aplazamiento a una fecha posterior de su enfrentamiento previsto a las 14:00 GMT contra el Parma, correspondiente a la 25 fecha del campeonato italiano.

Ese aplazamiento se unió a los tres que ya se habían anunciado el sábado por la noche: Atalanta-Sassuolo, Hellas Verona-Cagliari e Inter de Milán-Sampdoria.

De esta manera, casi la mitad de la 25 jornada fue aplazada por la propagación del nuevo coronavirus en la península itálica.

El AC Milan, de su lado, anunció el aplazamiento del partido liguero de su escuadra femenina contra la Fiorentina.

Por su parte, la Juventus anunció que su museo, situado en el recinto del estadio, continuará cerrado hasta el 29 de febrero.

Pero el fútbol de élite no es el único deporte afectado, y por la mañana el Comité Olímpico Italiano (CONI) dijo que había pedido, bajo instrucciones del Gobierno, el aplazamiento de todas las competiciones deportivas previstas este domingo en las regiones de Lombardía y Véneto.

Es en estas dos regiones del norte de Italia donde se han producido la mayoría de nuevos contagios. Turín, donde debía celebrarse el Torino-Parma, se encuentra en la región de Piamonte, también en el norte del país. Al menos seis casos de nuevo coronavirus fueron confirmados allí.

La final del torneo ATP Challenger de Bérgamo (Lombardía) fue cancelada. El ucraniano Illya Marchenko y el francés Enzo Couacaud recibieron ambos los puntos ATP y el premio económico que se atribuye normalmente al finalista.

En rugby, el partido del Torneo de las Seis Naciones femenino entre Italia y Escocia, programado este domingo en Legnano, en Lombardía, unos kilómetros al norte de Milán, también fue aplazado a una fecha posterior sin confirmar.

¿El Inter a puerta cerrada?

Los medios de comunicación deportivos italianos se preguntaban qué ocurrirá con el calendario, muy cargado en especial para los equipos de fútbol del norte de Italia, con el Inter de Milán a la cabeza.

El conjunto milanés debe recibir el jueves al Ludogorets búlgaro en la vuelta de los dieciseisavos de final de la Europa League y la Gazzetta dello Sport avanzó la hipótesis de que el partido se disputara a puerta cerrada o en un estadio neutral.

La próxima semana hay dos partidos de la Serie A previstos en las regiones más afectadas por el nuevo coronavirus: AC Milán-Génova el domingo a las 17:00 horas GMT y el estelar Juventus-Inter el mismo día a las 19:45 horas GMT.

Ante la dificultad de encontrar fechas disponibles para disputar esos encuentros si tuvieran que ser aplazados, la Gazzetta también evocó la opción de jugarlos a puerta cerrada.

Los próximos partidos de Liga de Campeones de los equipos italianos no corren riesgo por el momento, aunque la televisión ESPN informó que el FC Barcelona debería someterse a pruebas a su llegada a Nápoles, antes del duelo de "Champions" entre ambos conjuntos el martes.

Se verificará la temperatura de todos los miembros de la expedición azulgrana y, si fuera demasiado elevada, habría que realizar pruebas extra en el hospital.

Una decena de ciudades del norte de Italia está en cuarentena este domingo, con prohibición de entrar y salir, y el número de casos de nuevo coronavirus se ha elevado ya a casi 150, según las autoridades. Tres personas fallecieron en el país por la enfermedad.