Si el desempeño de un jugador se midiera por los kilómetros que recorre en el césped, las zonas de la cancha que abarca en sus recorridos y sus pérdidas de balón, Dante López no sería considerado un futbolista poco efectivo. El paraguayo sigue sin aportar goles a la ofensiva de Pumas, pero fue el delantero que más sacrificio físico desplegó ante el sol dominical inclemente. El gol de Ismael Sosa, quien lo reemplazó, rescató el empate 1-1 ante Atlas y por el momento tomó ventaja en la carrera para encontrarle un socio en el ataque a Martín Bravo.

La afición festejó cuando se informó que Ismael Sosa sustituía a Dante al medio tiempo. En los primeros 45 minutos del partido, López demostró su capacidad física, al ser uno de los jugadores que más corrieron a pesar de los 26° centígrados que se registraron en el Olímpico Universitario. El delantero era capaz de bajar hasta 70 metros de la portería contraria en busca de balones, retenía y soportaba la presión de dos defensas y al momento de descargar el balón fue efectivo en nueve de cada 10 pases.

Ante el estado de gracia de Bravo, seis goles en siete partidos, y la garantizada técnica de golpeo de balón de Daniel Ludueña, el paraguayo está destinado al desgaste, al sacrificio y al blanco de las críticas.

No obstante que Bravo tuvo lapsos superiores a los 10 minutos sin tocar la pelota y que Ludueña fue poco efectivo en sus envíos, el equipo estuvo sofocado por el calor y por el gol de Arturo González, apenas el minuto 20, con un disparo de fuera de larga distancia.

En un intento de cambiar la cadencia de los universitarios, Sosa fue elegido como revulsivo. El argentino falló en el control del balón, de espaldas a la portería; erró al menos media docena de pases cuando su compañero se encontraba a un par de metros de distancia, y su desgaste físico fue limitado a la hora de ejercer presión sobre el rival; sin embargo, fue efectivo en la asignatura pendiente de Dante: el gol.

A 15 minutos del final del partido, Ismael encontró el balón en las afueras del área de Atlas y sacó un disparo que venció a Vilar, para decretar el empate. En el desempeño, el argentino fue menos que Dante, pero en la efectividad superó a López. Pumas sigue sin encontrar el socio perfecto para Bravo, entre el letargo de Sosa y lo errático de López.

BRAVO IMPULSA A LAS CHIVAS

Omar Bravo consiguió un doblete y Chivas logró imponerse 2-1 a Gallos Blancos, resultado que le valió al rebaño sagrado para llegar a 12 puntos y colocarse cuarto general en el Clausura 2014. El veterano delantero rojiblanco adelantó a los tapatíos tras recibir un servicio de Carlos Fierro y disparar cruzado dentro del área.

A 10 minutos del final, Mario Osuna consiguió el empate parcial con un golazo. El zaguero se incorporó al ataque, realizó un amague hacia el centro y mandó un potente disparo cruzado, que se incrustó en el ángulo de la portería local. Para mala fortuna de los queretanos, un minuto después Bravo volvió a sorprenderlos con una pelota que conectó dentro del área que se le terminó yendo entre las piernas al portero Edgar Hernández, quien sin duda pudo haber hecho más.

Guadalajara llegó a 12 unidades y se ubica en la cuarta posición de la tabla.