Los estadios evolucionan con las necesidades de los fanáticos, asistir a uno ya no involucra únicamente un entretenimiento deportivo, sino que se convierte en toda una experiencia en la que se debe contemplar la accesibilidad al inmueble; la conectividad de los aficionados a internet; tecnologías que enriquezcan la experiencia, como pantallas y sistema de sonido.

En los últimos 12 años en México se han construido diez estadios para deportes profesionales, considerando la Liga MX (4), la LMB (1), la LMP (5). A su vez está en proceso de construcción el Complejo GNP de Acapulco (tenis) y el complejo para el Abierto de Tenis Los Cabos. Mientras que aún se encuentra como un proyecto el estadio sostenible de Yucatán (LMB) y el Estadio León (Liga MX).

Sin embargo, los retos para lograr que la afición asista a ellos son importantes, de acuerdo a un conteo elaborado por este diario, en 2019 (año previo a la pandemia de Covid-19) el promedio de asistencia a la Primera División de futbol y a las dos ligas de beisbol se encontraba entre el 46 y 58 por ciento.

Luis Miguel Pérez, director de relaciones institucionales de Orlegi Sports, empresa propietaria del nuevo Estadio Corona, casa de Santos Laguna de la Liga MX, expresó a El Economista que uno de los principales competidores de los recintos deportivos es la tecnología, pues la alta definición, las imágenes 4K, le permiten al aficionado tener una imagen muy nítida desde la comodidad de sus casas; incluso los más jóvenes están acostumbrados a ver los encuentros en hasta dos o tres pantallas a la vez. Al mismo tiempo, es clave comprender que la experiencia que puedan ofrecer en el evento marcará la diferencia.

Prioridad. El estadio Corona reconoce que la tecnología para la transmisión de imágenes en un partido es importante para la experiencia del fan. Foto: Reuters

“Para los organizadores de este evento ha sido un reto y hemos tenido que adaptarnos y entender que la experiencia en el recinto, la experiencia en vivo es algo que la mejor calidad de imagen en televisión nunca te va a quitar, pero tú tienes que hacer esa experiencia algo realmente atractivo para todos los mercados, tenemos una audiencia joven que será la afición del futuro, pero sigues teniendo generaciones de 35-40 años, para arriba, que les gusta ir al estadio.

Debes de pensar desde la comodidad de los asientos, la facilidad para comprar su boleto, poder contar con Wifi dentro de los estadios, generar paquetes especiales y tratos diferenciados para los abonados que compraron la temporada completa por adelantado, por ejemplo, acceso a contenidos diferenciados, información diferenciada previa al partido, zonas diferenciadas; e ir convirtiendo las zonas de tu estadio en estos paquetes de hospitality”.

El Estadio Alfredo Harp Helú (EAHH), donde los Diablos Rojos del México, franquicia de la LMB, juegan sus partidos de local, es uno de los más recientes del deporte profesional mexicano, fue inaugurado apenas en 2019.

En charla con El Economista, Francisco Ramos Peña Roja, Director General del recinto, señaló que la experiencia del usuario con el estadio comienza desde antes de su llegada, pues este debe ser accesible para llegar en transporte público o privado, y cada uno de los puntos a considerar se proyectan desde su concepción.

Una vez dentro del estadio, el sistema de Wifi, de cámaras, pantallas y la interacción que se genera con el aficionado permite que este último se apropie del recinto deportivo. 

“El sistema de cámaras y pantallas enriquece la experiencia, en el Estadio AHH, cuentan con dos pantallas de led de última tecnología en las que a través de una estrategia de animación en el estadio, se ve en la fan cam, para que venga participe y se distinga de los demás. Es una fórmula en que la tecnología se suma y convive y suma con la animación”.

El EAHH contempla, no sólo lo deportivo, también lo social y cultural. Tiene como proyecto implementar un restaurante y un museo de beisbol, además, incorpora obras artísticas alrededor del recinto.

José de Arimatea Moyao, arquitecto del complejo de tenis GNP de Acapulco y, en su momento, encargado de la remodelación del Palacio de los Deportes, también contempla en la nueva sede del Abierto Mexicano de Tenis (AMT) aspectos como el contar con un anillo de palcos, cada uno con 22 asientos, con salas, monitores; una distancia cómoda al centro de la chancha, el último espectador no está a más de 50 metros de distancia del centro de la cancha; una iluminación de 3,000 luces; el fácil mantenimiento; la velocidad de las transmisiones; todo lo relativo a la normatividad en seguridad estructural, el sistema cashless y la multifuncionalidad del recinto tenístico para hacerlo rentable el resto del año.

El arquitecto explicó que inmuebles como el Olímpico Universitario suelen utilizarse dos veces al mes y el resto está vacío. El que el complejo de Acapulco cuente con palcos desmontables, hará posible ampliar el espacio para albergar conciertos, peleas de box, exhibiciones de basquetbol, por citar algunos.

“En la evolución de los estadios, un poco aquí va a ser la creatividad de la gente. En el caso de los Dallas Cowboys, uno de los más caros, el dueño lo que hizo fue decir que quería varias suites, puso una mega pantalla donde estás viendo la televisión, no a los jugadores, incluso palcos a nivel de la cancha donde literalmente le ves la espalda a los jugadores. Es uno de los recintos más rentables porque su capacidad supera mucho más a lo que tenía el anterior”.

Moyao señaló que alrededor del mundo se están implementando distintas tecnologías, como en el estadio Bernabéu, en el que el pasto se puede guardar de forma retráctil, en caso de que el recinto se utilice para un concierto. Además de mejoras en la seguridad,

Sin embargo, en el caso de los eventos únicos, como el de la NFL en México, es indispensable evolucionar también la operación de la ciudad y los inmuebles en materia de logística para no colapsar las vías de transporte durante dichos eventos.

fernanda.vazquez@eleconomista.mx