El futbolista que mayor desgaste realiza en León es José Juan Macías. El delantero de 19 años de edad recorre en promedio 9.9 kilómetros en cada partido.

Según datos del Centro de Innovación Tecnológica, más de la mitad de los metros que transita Macías los cruza a velocidades media y alta, en un rango de entre 6 y 21 kilómetros por hora, que requieren mayor esfuerzo físico y tiempo para recuperar la potencia aeróbica que le permita nuevamente emprender la carrera.

La contingencia ambiental por altos índices de ozono y partículas menores a 2.5 micrómetros que resultan más dañinas para el sistema respiratorio provocó que la Comisión Ambiental de la Megalópolis y el Gobierno de la Ciudad de México suspendieran cualquier actividad física al aire libre, así como los eventos deportivos. Esto incluye el partido de ida de la semifinal entre América y León, en el Estadio Azteca.

La contaminación ambiental tiene una repercusión directa en el rendimiento de los deportistas. Puede disminuir hasta 20% de sus cualidades y capacidades físicas.

Esto quiere decir que José Juan Macías sólo habría completado 7.9 kilómetros de distancia, de los cuales menos de 2.05 kilómetros a alta velocidad, una de sus cualidades para convertirse en el mejor goleador mexicano en el presente Clausura 2019 con nueve anotaciones.

“En la Zona Metropolitana del Valle de México, la presión de oxígeno disminuye. Y si el aire se enrarece con los contaminantes, definitivamente el rendimiento deportivo puede caer hasta en 20%”, indicó Héctor Tlatoa, especialista en medicina deportiva.

En el mismo tenor, Daniel Ipata, preparador físico de Pumas, dijo que los efectos de la contaminación en los jugadores es evidente, sobre todo en la irritación de los ojos, garganta, y aumento de la presión arterial que deriva en dolores de cabeza.

Pero los daños más graves suceden dentro del sistema respiratorio y los músculos.

Hasta antes del cambio de sede del partido de semifinal entre América y León, otros cinco partidos se realizaron bajo contingencia ambiental en los últimos tres años, dos de esos juegos en Guadalajara, otra de las zonas que han presentado contingencia ambiental por contaminantes.

El preparador físico de Pumas sostuvo que un individuo sedentario tiene un nivel de exhalaciones e inhalaciones moderado, con un promedio de entre 30 y 40 ventilaciones por minuto. Esas condiciones cambian con los futbolistas, debido a que la hiperventilación se multiplica.

“Estamos ingresando en nuestro organismo aire con pocas partículas de oxígeno y más cantidad de contaminantes. Básicamente, estamos envenenando el aire de los pulmones que va hacía el torrente sanguíneo, y eso afecta todos los tejidos del cuerpo humano”, comentó Daniel Ipata.

Esto quiere decir que al final el jugador no podrá repetir los esfuerzos y los gestos técnicos específicos del futbol con la misma eficiencia del inicio.

“Al disminuir la eficiencia aeróbica, también disminuye la recuperación del jugador en los movimientos explosivos, como sprints cortos, y los esfuerzos intensos”, señaló el especialista.

A nivel interno, aunque el sistema respiratorio tiene mecanismos de defensa como los macrófagos, que intentan destruir las partículas menores a 2.5 micrómetros y son las que llegan hasta las zonas más sensibles de pulmones, debido a la concentración de contaminantes, no será posible reemplazar con aire limpio y darle oxígeno al sistema respiratorio.

“Para que esas partículas (PM 2.5 micrómetros) salgan del organismo, se requieren efectos de ventilación, lo que estando enrarecido el ambiente no va a ser posible. Al contrario, se va a incrementar más el acceso de las partículas al organismo y el efecto a la salud será mayor”, dijo Héctor Tlatoa.

Entre las medidas que implementan clubes que tienen como sede zonas de alta exposición de contaminantes, como Pumas, América, Cruz Azul, Atlas y Chivas, se encuentran:

1.- Horarios de entrenamiento en las primeras horas de la mañana, para evitar el efecto de inversión térmica que los exponga a respirar los contaminantes.

2.- Realizar entrenamientos en espacios cerrados con filtros de aire y rutinas complementarias al trabajo en cancha, como gimnasio o acondicionamiento físico.

3.- Hacer una planeación y programación de acondicionamiento físico robusto, que les permita contrarrestar los efectos de la contaminación. Es decir, tener mejor resistencia y fondo físico.

“Los cítricos son buenos por tener antioxidantes, que de alguna manera contrarrestan los efectos negativos y fortalecen el sistema inmunológico. Las cerezas y frutos rojos son ricos en antioxidantes”, aseguró Beatriz Boullosa, presidenta de la Federación Mexicana de Nutrición deportiva.

Querétaro, la tercera opción para la semifinal

Debido a que se mantiene la contingencia ambiental en la Zona Metropolitana del Valle de México, la Liga MX, en acuerdo con América y León, trasladó la sede del partido de ida de la semifinal a Querétaro, para que el juego se dispute en el Estadio Corregidora.

La suspensión de actividades al aire libre porque no han disminuido los índices de contaminantes obligó a que el partido en el Estadio Azteca se suspendiera.

“Consideramos la segunda estrategia, que era realizarlo en el Estadio Nemesio Diez, de la ciudad de Toluca. Sin embargo, las condiciones climatológicas tampoco lo permitieron”, expuso la Liga MX en un comunicado.

León, que viajó al mediodía a Toluca, recibió la noticia del cambio de sede a Querétaro durante su trayecto de la ciudad mexiquense a Ciudad de México.

El partido de vuelta se mantiene para el domingo 19 de mayo a las 8:06 de la noche.

[email protected]