Tener el control de un club de golf no es cosa sencilla. Para recibir a los cerca de 540 golfistas que en promedio asisten semanalmente a jugar en un club, los responsables de administrar este negocio deben trabajar coordinadamente y a marchas forzadas para mantener cautivos a sus clientes y hacerlos tener un buen día jugando al golf.

Así lo explicó a El Economista Luis Miravete, director de Operadora Mexicana de Golf y del Club de Golf Balvanera, quien detalló que para lograr el éxito que ha tenido su club en Querétaro, ha tenido que apoyarse en un equipo de poco más de 40 personas entre gente de administración y mantenimiento.

Se trata de tener contentos a socios, a los que vienen y pagan y esperan algo del campo. Para eso debemos tener jardineros que sepan su trabajo, regadores, se tiene que contar con un buen superintendente que se encarga de todas las áreas verdes.

En Balvanera tenemos 30 jardineros-regadores. En la administración hay 10 personas, además de la gente que hay en la operación de carritos, tenemos dos profesionales , aseguró Miravete.

El costo de un campo

Del mismo modo que se convierte en intenso el trabajo para la administración y mantenimiento de un campo de golf, el costo que tiene la operación de un club es grande.

Nosotros tenemos estimado que al menos el 60 o 70% de la erogación de un campo de golf es la parte operativa. Gran parte de ese presupuesto es para el mantenimiento del campo, que es muy caro.

Los productos que se utilizan para darle un buen servicio al campo tienen un alto costo. Por poner un ejemplo, hay fertilizantes que un costal de dos kilos te cuesta 18,000 pesos, pero al final del camino el campo es lo que tienes que tener bien porque sino la gente deja de venir , explica Miravete.

El club de golf es parte de un negocio global que son los bienes raíces

De acuerdo con Miravete, el negocio del golf consiste no sólo en el club sino más bien en la cuestión inmobiliaria. El club de golf por sí solo es parte de un negocio global que son los bienes raíces. Un campo sin todo lo residencial hoy por hoy no tiene cabida, no es autosustentable , admite.

Miravete reconoce que en los últimos años, el turismo que suele atraer el golf se ha visto afectado por la imagen internacional que tiene nuestro país.

A nivel nacional nos ha pegado mucho cómo nos ven en el exterior. Se han cancelado torneos donde México era sede, torneos de la LPGA. La percepción que se tiene de México en cuanto a seguridad no es muy buena, pero los destinos que son playa siguen teniendo visitas constantes de extranjeros que quieren jugar , reconoció.