Durante la última Asamblea de dueños de los equipos, la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) hizo anuncios importantes sobre su futuro. El más importante de ellos, fue la designación de Fernando Valenzuela Anguamea como alto comisionado de beisbol de la LMB.

También se ratificó a Javier Salinas como CEO-presidente ejecutivo del circuito- y se creó un comité para relaciones de la Liga y la conformación de nuevos estatutos y reglamentos.

Pero ¿qué implica la figura del comisionado? Dependerá de las necesidades de la LMB, ya que el cargo, basado en otras ligas como la MLB, NFL y NBA, no cuenta con un perfil claro.

“La figura no ha tenido nunca como un perfil específico, depende mucho de en qué situación estén las Grandes Ligas (primera Liga en establecer el cargo) en ese momento y cuál es la proyección. El comisionado es como un director de orquesta, pero la visión la tienen los mismos dueños de los equipos. No hay una función específica”, explica a El Economista Arturo Marcano, experto en derecho deportivo.

Entonces, ¿cuál será el mandato que recibirá el Comisionado Valenzuela de la Liga? José Maiz, presidente de los Sultanes de Monterrey, declara que tratará temas relacionados a los jugadores y los problemas que no se han resuelto en la LMB, mismos que el exlanzador de Grandes Ligas ya conoce.

“Él va a tener que dirimir algunas cosas, si hay algún problema que no se puede resolver en la Asamblea de la Liga Mexicana él, como alto comisionado de la Liga Mexicana, es el que va a decir ‘es por aquí o es por allá’. Él es el que va a tener que tomar la decisión y nosotros vamos a tener que acatar las decisiones que tome él como comisionado”.

Una de las principales funciones que atendería Valenzuela Anguamea, de acuerdo con el directivo sultán, es el favoritismo hacia ciertos equipos.

“Sabemos que hay cosas que están muy mal en Liga Mexicana, yo lo he dicho varias veces, lo he gritado y todo, pero, desgraciadamente, no tengo eco porque a veces aquí, tenemos rato, que nomás han favorecido tres equipos en la Liga Mexicana en todo lo que ellos quieran, se hace lo que quieran; lo que quiero es que se termine la temporada para que inicie la nueva temporada pero ya con nuevas cosas y se corrijan las que están mal hechas”.

Otro aspecto que ha hecho falta en la Liga es la unificación de una agenda de negocios común, según Alejandro Hütt, director comercial de Pericos de Puebla y quien fuera presidente de la LMB de 2004 a 2006.

“Creo que unificar una visión de negocio. El ejemplo para mí es la labor que ha hecho Omar Canizalez en la Liga (Mexicana) del Pacífico y ahí está la capacidad que ha demostrado en 10 años al frente de la Liga donde hay una agenda de negocio para la Liga, donde los intereses de todos los clubes, de todos los dueños, están alineados con el presidente y la Liga ha tenido un crecimiento constante en temas comerciales, en temas de difusión, en temas de redes sociales, en derechos de transmisión con Megacable, en patrocinios cuando tiene vendido el nombre de la temporada”.

Este tipo de situaciones es lo que ha llevado a la Liga a creer necesaria la figura del comisionado, así como el comité de relaciones de la LMB, ya “que hubo desgastes este año, que no fueron buenos para la Liga Mexicana de Beisbol ni para el beisbol mexicano en general (...) porque tienes una oportunidad inédita dónde por primera vez un presidente de la República asigna un presupuesto específico para la promoción del beisbol, asigna un equipo de trabajo (...) hubo desgaste que provocó después se tuvieran que sentar a conciliar. Desde mi punto de vista ese fue un error porque no tendría por qué haber habido ese desgaste”, agrega Hütt.

Pero también destacan lo positivo que ha tenido la actual gestión de Javier Salinas al frente de la Liga. Ambos directivos consideran que se ha hecho un buen trabajo en lo mercadológico, en la difusión de la LMB y campañas de responsabilidad social, aunque no pueden asegurar que la Liga Mexicana de Beisbol haya crecido económicamente.

“A lo mejor sí, pero ha crecido mal (...) La prueba es que siempre hay tres o cuatro equipos fuertes en el norte y tres o cuatro equipos fuertes en el sur, y los demás acaban muy abajo. Está muy dispareja la Liga. Si no tenemos una liga equilibrada y pareja, va a ser un problema en la Liga Mexicana”, considera Maiz.

A la pregunta de si la Liga necesita otro presidente para atender los temas deportivos, el presidente del equipo de Monterrey respondió que “eso lo va a tener que decidir la asamblea, no soy yo el que lo decida, pero lo que sí te digo es que, si no cambiamos, el beisbol mexicano no va a crecer”.

Dada su experiencia como presidente de la LMB, a Alejandro Hütt se le cuestionó sobre qué tan sencillo o complicado es fungir en ese puesto: “Es difícil cuando no están puestos los dueños en objetivos comunes, si entre todos se ponen de acuerdo y definen sus prioridades, el trabajo del presidente no debería ser tan difícil, pero si no está unificado el criterio y los objetivos de los dueños, ahí es donde se hace más complicada la labor de un presidente”.