Joseph Tsai, cofundador de la compañía china Alibaba, compró el equipo de baloncesto Brooklyn Nets y la totalidad del estadio Barclays Center, ambos en Nueva York en una operación estimada en 3,500 millones de dólares según Bloomberg y la revista Fortune. 

Tsai adquiere así el 51% restante del equipo, después de que en 2017 compró el 49%, y deja fuera al magnate ruso Mikhail Prokhorov.

“Ha sido un honor y una alegría abrir el Barclays Center, traer a los Nets a Brooklyn y verlos crecer con fuertes raíces en la comunidad al tiempo que cultivamos un atractivo global”, dijo Prokhorov, citado en el comunicado, quien dejó de pertenecer a la institución.

El equipo fue fundado en 1967 e ingresó a la NBA hasta 1976, posteriormente se mudaron a Nueva Jersey donde estuvieron hasta 2012 para reubicarse en Brooklyn, donde se construyó una arena para sus partidos, además de realizarse otros espectáculos.

“El equipo está en una mejor situación ahora que nunca antes y sé que Joe seguirá construyendo sobre ese éxito, mientras sigue entregando la mejor experiencia a los clientes del Barclays Center que nuestros seguidores, empleados y colegas de la industria disfrutan”, expresó.

Una vez cerrada la transacción, a finales de septiembre, Tsai asumirá el rol de presidente de la Junta de Directores del Barclays Center, así como de dirigente de los Nets y sus filiales.

“He tenido la oportunidad de ser testigo directo de la reconstrucción de los Brooklyn Nets que Mikhail comenzó hace unos años”, destacó de su predecesor.

Según la CNBC, con la compra en 2017 del 49% del equipo por 1,000 millones de dólares, Tsai se aseguró una cláusula de que podría comprar el 51% restante por 1,350 millones de dólares durante los cuatro años posteriores.

La adquisición de los Nets establecería así un récord, por encima de la compra de los Carolina Panthers por 2,200 millones de dólares o de los Houston Rockets por la misma cantidad. 

La venta del equipo todavía necesita la aprobación de la Junta de Dueños de la NBA.

Uno de los objetivos de Tsai es contribuir a llevar a la franquicia a lo más alto de la NBA, un objetivo que prevé conseguir en los próximos años tras haber firmado a Kevin Durant y a Kyrie Irving, dos de las mayores estrellas de la liga.