La falta de actividad de las instituciones deportivas provoca la ausencia de ingresos que permiten sostener económicamente los gastos de operación, situación que ha permeado en el sueldo de los futbolistas y son quienes ocupan los mayores egresos dentro de un club.

La FIFA, en el reglamento sobre el estatuto de transferencias de jugadores, señala que cualquier situación laboral le corresponde a los tribunales indicados de cada país. En el caso de las categorías que pertenecen al futbol mexicano se atribuye a la Ley Federal del Trabajo.

Se menciona que, en caso de que el gobierno decrete estado de emergencia sanitaria, los patrones cuentan con la viabilidad jurídica de reducir los pagos hasta por 30 días, obligados a una indemnización del salario mínimo vigente. Tomando como ejemplo al delantero francés André-Pierre Gignac, quien percibe cerca de 7 millones de pesos mensuales, podría recibir el salario mínimo de 3,819 pesos por el mes.

“Lo que hace la FIFA es remitir a la reglamentación de cada país. No necesariamente se tiene que recurrir a esta situación, los empresarios pueden encontrar distintos mecanismos legales de acción. Lo mejor es que los que menos ganan encuentren menor reducción”, menciona a El Economista el abogado deportivo Ricardo de Buen.

La misma ley permite alcanzar un acuerdo entre patrón y empleado, acción por la que optó Grupo Orlegi, que anunció que en Santos Laguna y Atlas se llegó a un acuerdo para diferir temporalmente una porción de los ingresos de jugadores y cuerpo técnico.

“Es una situación extraordinaria. Nunca en la historia de México se ha aplicado este artículo. Atendiendo al principio de buena fe contractual, las dos partes tendrán que darse a entender para generar acuerdos que permitan atender de la mejor manera lo que está sucediendo”, comenta a este diario Ricardo Galicia, presidente de la Asociación de Abogados del Deporte de la CDMX.

Una de las cuestiones específicas que menciona el artículo de la Ley Federal de trabajo, es que el pago por salario mínimo en caso de emergencia sanitaria implicará 30 días, es decir, no hay una solución concreta si la pandemia se extiende por un periodo de tiempo mayor.

“Aquí existe una laguna jurídica, no señalan qué va a suceder después. Si llegamos al día 31, esto generaría conflicto porque se tendría que dirimir ante un tribunal. En dado caso, lo que se decida será de libre albedrío de cada una de las partes”, expresa Galicia.

Respecto a la suspensión de partidos, no sólo los clubes se ven afectados. La Liga MX, como empresa, tiene que lidiar con la falta de ingresos ante la inactividad del torneo y, según información de Ricardo de Buen, las ligas del mundo cuentan con una reserva económica para enfrentar cuestiones de fuerza mayor, como la actual, aunque podrían verse superadas por la cantidad de tiempo que involucre la pandemia.

Por parte de los futbolistas, el defensor de Chivas, Antonio Briseño, mencionó que, a causa de diversas inversiones que está llevando a cabo, se encuentra con pagos periódicos que no le permitirían tener una reducción de su sueldo, por lo que de no decretarse la emergencia sanitaria, el defensor no tiene la voluntad de, ni está obligado a, percibir menos dinero del estipulado en su contrato.

Ante las posibles eventualidades que la pandemia provoque, Ricardo de Buen considera que es posible que la FIFA ya esté actuando en un plan al respecto.

“Seguramente lo están planificando, aunque no lo han dado a conocer. La FIFA puede mandar una petición a las distintas ligas del mundo para recorrer los contratos, retrasar algunos meses los periodos de transferencias y que los contratos establecidos duren hasta que finalice la temporada. Honestamente no veo otro camino”.

Otra de las fuente de ingreso de los futbolistas son las relaciones comerciales, que podrían entrar en pausa al no contar con la imagen de futbolistas para anuncios publicitarios, o utilizar las redes sociales para aportar contenido relacionado al patrocinio.

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