El nombre de Nicolás Castillo se escuchó en el sonido local de Ciudad Universitaria a los 64 minutos, instante en el que la afición celebró por primera vez en casa un gol de su nuevo refuerzo en la delantera.

Dicho tanto seguramente será recordado por mucho tiempo, ya que gracias a su anotación el equipo del Pedregal pudo volver a imponerse (1-0) a Cruz Azul luego de más de seis años. La última victoria ante los cementeros en el Olímpico, antes del juego se registró el 8 de agosto del 2010.

La acción que definió el partido, en el que quizá La Máquina mereció más, se gestó en un saque de banda largo, mismo que fue peinado en primer poste, para que finalmente Nico Castillo controlara y de media vuelta fusilara a Jesús Corona, arquero que fuera de dicha jugada no fue exigido por los locales.

A pesar de que el marcador favoreció a Pumas, que sumó su primera victoria de la campaña, la realidad es que fue el equipo celeste quien dominó mayor tiempo las acciones y que no pudo llevarse algo más debido al travesaño y a la mala puntería de sus elementos, quienes a pesar de jugar con un futbolista menos desde el 37 fueron capaces de competir hasta el último minuto.

El equipo del español Paco Jémez se quedó en inferioridad numérica luego de que el silbante apreciara mal una entrada de Gabriel Peñalba sobre el balón, mismo que disputaba con Bryan Rabello, quien terminó en el césped e hizo aparatosa la jugada, provocando que el volante de contención de La Máquina se fuera expulsado injustamente.

Si bien perdió a un jugador, fue Cruz Azul el club que tuvo la oportunidad más clara del primer tiempo. Al 45 Chaco Giménez cobró un tiro libre que remató Jorge Benítez al travesaño, provocando el primer susto para los hombres de Paco Palencia.

Con todo y que los Pumas tenían un elemento más, los celestes salieron al segundo tiempo a buscar el partido por las bandas, teniendo grandes aproximaciones de Ángel Mena y Omar Mendoza, quienes llegaron a línea de fondo y mandaron diagonales que sus compañeros no pudieron aprovechar de frente al marco.

Todavía antes de que Pumas anotara, Gerardo Alcoba perdió una pelota que se llevó el Gato Silva, volante chileno que solo ante Pikolín Palacios disparó demasiado cruzado.

El castigo por los yerros ante el marco fue muy duro para el equipo visitante, porque en la primera acción de verdadero peligro de su rival Nico Castillo demostró que cuenta con contundencia y decretó la victoria universitaria, misma que no se pudo celebrar luego de un par de sustos en acciones en las que Julio Domínguez y Adrián Aldrete fueron incapaces de definir cuando tenían el arco de frente.

Al final, gracias a una acción trabajada en la semana que se gestó desde la banda izquierda, Pumas termionó con la racha invicta celeste en casa, aunque el primer triunfo del torneo salió caro, ya que en los últimos minutos, Castillo fue expulsado por doble amonestación al minuto 82, situación que lo marginó del festejo tan esperado por futbolistas y afición, y que lo dejará suspendido para la tercera jornada. Buena y luego mala noticia para Pumas.

carlos.herrera@eleconomista.mx