El deporte mexicano resentirá la ausencia de Joaquín Capilla, uno de los clavadistas más exitosos no sólo a nivel nacional, sino internacional.

Capilla sumó un total de cuatro preseas (un oro, una plata y dos bronces) en tres ediciones distintas de Juegos Olímpicos. El sábado, el hombre que se caracterizó siempre por su espíritu ganador, dejó de existir a los 82 años de edad.

El legenadario clavadista se consagró como el máximo ganador de medallas olímpicas en la historia del deporte mexicano. En Londres 1948 ganó el bronce en la plataforma, convirtiéndose en el primer clavadista latinoamericano que ascendió al podio de la magna justa.

Posteriormente, en la primera edición de los Juegos Panamericanos de Buenos Aires, Argentina, en 1951, se convirtió en campeón continental, al ganar el oro.

En 1952, en Helsinki logró la plata en la plataforma, en tanto que en el trampolín de tres metros terminó en cuarto sitio.

Mientras que en Melbourne 1956 fue campeón olímpico en la plataforma de 10 metros y ganó la la medalla de bronce en el trampolín de tres metros.

A nivel mundial, es el tercer saltador con más preseas olímpicas, detrás de Greg Louganis (5) y Pat McCormik (4) ambos de EU.

El 20 de noviembre del 2009, a 53 años de su última medalla olímpica, Joaquín Capilla recibió el Premio Nacional de Deportes de manos del presidente Felipe Calderón.