El controvertido anuncio de Nike y Colin Kaepernick ha generado en impacto de medios y en términos de publicidad al menos unos 43 millones de dólares en tan sólo 24 horas desde su lanzamiento de acuerdo con la empresa Apex Marketing Group. Todos los comentarios, de neutral a positivo, indicó la compañía.

La campaña envió una fuerte señal a su lista actual de atletas y posiciona a Nike como un experto en tomar riesgos. “No es un movimiento que cualquier compañía pueda hacer, pero para Nike definitivamente es un negocio inteligente”, dijo Dorfman, un ejecutivo de marketing deportivo de Baker Street Advertising a la agencia Bloomberg.

Las acciones de Nike cayeron ligeramente el martes en Bolsa, pero subieron el miércoles.

Nike reveló el lunes que Kaepernick encabezaría una nueva campaña para conmemorar el trigésimo aniversario del lema de la compañía, “Just Do It” (“Sólo hazlo”).

Trump se lanzó contra Nike

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, atacó a Nike por apoyar a Colin Kaepernick, tras develarse el primer video publicitario de la marca deportiva que protagoniza el exquarterback de la NFL, célebre por arrodillarse durante el himno nacional.

Trump, quien consideró el acuerdo de Nike con Kaepernick como “terrible”, opinó que el patrocinio de la exestrella de los San Francisco 49ers había resultado contraproducente para el gigante de artículos deportivos.

“Al igual que la NFL, cuyas cuotas (televisivas) han bajado mucho, Nike está siendo absolutamente azotada por la indignación y los boicots”, escribió Trump en Twitter.

“Me pregunto si tenían idea de que sería así. En lo que respecta a la NFL, me resulta dura de ver, y así será, ¡hasta que respeten la BANDERA!”.

La iniciativa fue criticada por algunos en Twitter, donde varios usuarios amenazaron con boicotear a Nike, mientras que otros publicaron videos en que destruían su mercancía.

Kaepernick pasó a ser una figura polémica al arrodillarse durante la interpretación del himno nacional en el 2016, en un intento de protesta por la injusticia racial en Estados Unidos tras la muerte de varios hombres de raza negra desarmados durante enfrentamientos con las fuerzas del orden.

En el 2017, Trump tildó a los jugadores —que como Kaepernick se arrodillaron durante el himno— de “hijos de puta” que deberían ser despedidos.