No importa que Cruz Azul marche en el sitio 16 de la tabla general con una cosecha de apenas 30% de los puntos que ha disputado bajo la dirección técnica de Pedro Caixinha.

A pesar de que la Máquina requiere prácticamente de un milagro para ingresar a la Liguilla y señala a otra temporada de fracaso, Ángel Palma, Master Internacional en Administración del Futbol y consultor especializado en imagen pública, y Omar Rodríguez, exdefensa cementero que se coronó en 1997 con el club, aseguraron a El Economista que los males del equipo no se erradicarían si cesan al DT portugués.

Palma aceptó que, al ser un grande de la Liga MX, Cruz Azul tiene “la permanente obligación de pelear por el título de Liga”, la realidad es que no se puede enjuiciar al entrenador porque para un “proyecto serio” da frutos aproximadamente en seis años. Ahora mismo Caixinha no ha cumplido siquiera con un campeonato corto.

El especialista agregó que actualmente Pedro sufre, como también lo vivieron sus antecesores en el banquillo, el que la institución cementera ha mostrado “inestabilidad y una alta rotación, ya no sólo de jugadores sino de proyectos deportivos”. Ángel agregó que los celestes siguen pagando la decisión de haber dejado ir a Christian Giménez, su última “figura con carisma” que salía a dar la cara en los momentos de crisis y que les permitía “comprar tiempo” cuando las cosas no salían.

En un momento como el actual, asegura el master en administración del futbol, a la Máquina le urge una figura de ese “calibre técnico y mediático”. Sobre la posibilidad de destituir al director técnico (DT), Palma descartó la opción y destacó que el exentrenador del Rangers de Escocia “ha demostrado su capacidad en la liga mexicana con Santos de Torreón”, aunque a diferencia de su actual club, en Torreón contaba con “una estructura sólida y herramientas adecuadas”, además de que ahí había un ambiente mediático “mucho menos agresivo”.

Omar Rodríguez, quien defendió los colores del equipo entre 1996 y el 2001 y que en 1997 se coronó con la institución, coincidió con Ángel y destacó que recordando lo que hizo al frente de Santos “hay que darle continuidad”, ya que considera que es un entrenador al que le gusta “motivar, que le gusta trabajar y es aficionado al futbol”.

Los pecados en el club que tienen en jaque a su dt

De entrada, Ángel Palma fue contundente al señalar que en Cruz Azul deben cuestionarse “si está bien cimentado el proyecto”, y de ser así, “si están dispuestos a ejecutarlo”, y no cortar procesos constantemente cómo ha sucedido en el pasado.

Por su parte, Omar Rodríguez, quien enfatizó que en la actualidad la Máquina “es un equipo que da pena”, encontró en las contrataciones una de las causas por las que no pueden dar buenos resultados los entrenadores. “Ha sido un fraude contratar jugadores a los que no les importa la camiseta. No le hacen caso a las fuerzas básicas, me parece que por ahí está el problema en el equipo”.

En este sentido, Carlos Hermosillo, quien marcó 169 goles en Liga con los cementeros y le dio su último título al club, coincide con su excompañero al grado de decir que la actual plantilla cuenta con jugadores “que no sirven en una institución grande” e incluso ha colgado en sus redes sociales comentarios en los que ha dicho cosas como que “es vergonzoso que Cruz Azul tenga al (Carlos) Gullit Peña”.

Cruz Azul se jugará su última carta el sábado ante Lobos BUAP, club que pelea por la permanencia en la Liga MX y ante el que Caixinha buscará mejorar su 30% de productividad, cosecha que es menor a la que tenía Sergio Bueno en el Apertura 2015, torneo en el que fue cesado en la jornada 10 con 33% de los puntos ganados, cifra más pobre a la hora de darle las gracias a un director técnico desde el 2010 a la fecha. Por ahora, las malas decisiones de los directivos del club parecen tenerle seguro su trabajo para la siguiente campaña.