Sencillez es la lección que un monarca de peso completo de artes marciales con título universitario en Educación como Caín Velásquez dispone a mostrar. Así es el peleador estadounidense con raíces mexicanas de la Ultimate Fighting Championship (UFC). El de las venas enfatizadas en los antebrazos y las marcas de los combates en hélice de ambos oídos está fuera de toda extravagancia.

Trajes de alta costura, accesorios costosos… no van con el porte del Brown Pride (la leyenda del tatuaje que porta en el pecho y que provocó controversia en Estados Unidos) y quien prefiere utilizar una playera azul, jeans ligeramente deslavados y tenis casuales con dos correas.

Naturalidad encaja en el nacido en Arizona hace 30 años. El hijo de las eternas historias de migrantes mexicanos al país vecino ya es la vía de apertura para que la UFC, la compañía valuada en 1,000 millones de dólares, penetre más en México y en el futuro celebre alguna de sus concurridas funciones en este territorio.

La mirada del atleta con musculatura que conforman un físico de 240 libras, seis pies y una pulgada de estatura es dominante y suele centrarse en sus interlocutores. Su triunfo ante Junior Dos Santos a finales del 2012 todavía causa revuelo en los aficionados y medios de comunicación afines al espectáculo que organiza la empresa Zuffa y preside Dana White.

Cuando habla, en sus bolsillos oculta las manos con las que ha ganado 11 combates y ha sucumbido en uno. Se guarda los puños que causaron un prominente corte en el rostro de Brock Lesnar, en octubre del 2010 y con el que se adjudicó el UFC Heavyweight Champion ante lo que lucía como un desafío insuperable.

Los peleadores de la UFC aún están lejos de cuantiosas bolsas como el boxeo. En el caso de Velásquez, éste alcanza una fortuna de 1.11 millones de dólares por dedicarse a las MMA; 200,000 de éstos provienen de la victoria por decisión sobre Dos Santos. Los ingresos económicos que alcanza por los casi dos compromisos que el de Yuma sostiene por año se apuntalan con los acuerdos que mantiene con patrocinadores como Dethrone Royalty, DGDG.COM, Milwaukee, BSN y Lugz.

En cada round disputado por Velásquez (20 en la UFC), egresado de Arizona State, hay genética de los púgiles aztecas: Siempre peleamos con el corazón, agresivos, como los mexicanos en el boxeo , expresa con fluido español el exguardia de seguridad en un night club y para quien castigar con las rodillas es su golpe preferido.

[email protected]