Las lesiones de los jugadores clave para Nueva Orleans y Pittsburgh alteran tempranamente la dinámica de estos equipos. Drew Brees en el juego contra los Rams de Los Ángeles se lesionó el pulgar de su mano de lanzar. Brees ya no viajó con el equipo hacia Seattle para preparar el siguiente juego contra Seahawks.

Se quedó en Los Ángeles para ver a un especialista, quien le confirmó un desgarro de ligamento en su mano, que requiere cirugía, según Ian Rapoport de NFL Network.

En otra realidad, el quarterback Ben Roethlisberger representó, con su lesión en el codo derecho antes del descanso, el descalabro más doloroso para los Steelers. El jugador que firmó una extensión de contrato hasta el 2021 quedará fuera de lo que resta de la temporada.

“Esto es impactante y desgarrador para mí, perder esta gran parte de la temporada y sentir que estoy decepcionando a tanta gente. Estoy decidido a luchar contra este desafío y volver más fuerte la próxima temporada”, dijo en el sitio oficial del equipo.