El técnico de la selección de futbol de Estados Unidos, Bob Bradley, se mostró evasivo respecto a su futuro a cargo del equipo, luego de la eliminación en octavos de final del Mundial tras la derrota del sábado 2-1 ante Ghana.

El contrato de Bradley finaliza en diciembre, y cuando se le consultó si pretendía seguir en el cargo en el próximo ciclo de cuatro años, respondió: "Hasta ahora no ha habido conversaciones y siempre es un proceso en cualquier situación, donde ambas partes necesitan tiempo".

"El único comentario que haría es que siempre disfruto de los nuevos desafíos, pero desde el primer día dije que considero un tremendo honor dirigir a la selección nacional", declaró el entrenador.

Bradley dirigió a varios equipos de la liga estadounidense, la Major League Soccer (MLS), antes de llegar al combinado nacional luego de la eliminación del equipo en la fase de grupos del Mundial de Alemania 2006.

Cuando se le consultó si estaría interesado en un posible futuro en un club de otro país, Bradley contestó: "Siempre he disfrutado de los nuevos desafíos. Me motiva si se trata de jugadores, o mis hijos, o cuando dirigí en la universidad. Creo que de eso se trata la vida".

Estados Unidos había terminado como líder en el Grupo C de la Copa del Mundo de Sudáfrica, tras empatar con Inglaterra y Eslovenia y superar a Argelia.