El amargo momento de hace cuatro años quedó en el olvido. Ayer, el italiano Ivan Basso se reivindicó consigo mismo y con el ciclismo al ganar el Giro de Italia por segunda vez en su carrera, tras la 21 y última etapa, una contrarreloj de 15 kilómetros en Verona que ganó el sueco Gustav Larsson, mientras que el español David Arroyo terminó segundo en la general.

A sus 32 años, Basso se llevó por segunda ocasión la ronda italiana, cuatro años después de su primera victoria, a la que siguió un mal momento profesional para el ciclista, implicado en la llamada Operación Puerto y suspendido por dopaje.

Para mí esta victoria es una segunda oportunidad. Voy a cumplir 33 a finales de este año y todavía puedo esperar ser protagonista de las grandes carreras por etapas , dijo el italiano, y admitió que ya está pensando en el Tour de Francia y en su principal favorito, el español Alberto Contador.

Estos dos últimos años (Contador) está a un nivel increíble. Tengo un gran respeto por él, iré al Tour como vine al Giro, con serenidad, tranquilidad y un equipo unido , aseguró.

En su primera victoria en la ronda italiana, en el 2006, Basso había logrado ventajas espectaculares, dejando a su perseguidor, el español José Enrique Gutiérrez (implicado más tarde en la Operación Puerto) a más de nueve minutos.

En el 2010, Basso fue menos espectacular pero consiguió imponerse gracias al apoyo de su equipo Liquigas, el más fuerte en las tres semanas de la carrera.

En la clasificación final, Basso superó a al español Arroyo, una de las sorpresas de la prueba, que quedó segundo a 1 minuto y 51 segundos.

Por su parte el joven talento italiano Vincenzo Nibali quedó en tercer lugar, a 2 minutos 37 segundos del líder.

El campeón del mundo en carretera, el australiano Cadel Evans, que salía como favorito en la prueba, sólo logró colocarse quinto, detrás del especialista de las cuestas italiano Michele Scarponi.

Para ser honesto, hubiera preferido el maillot rosa (de ganador) al rojo (de regularidad). Vine con la intención de ganar. Felicito a Basso y Liquigas , afirmó el australiano.

El kazajo Alexandre Vinokurov y el español Carlos Sastre, que también eran favoritos, tuvieron que conformarse con la sexta y la octava posición en la clasificación general final.

Con esta victoria, Basso puede estar seguro que olvidará el amargo capítulo que vivió en el 2006, cuando en el marco de la Operación Puerto, fue identificado por la Guardia Civil como cliente de la red de dopaje liderada por Eufemiano Fuentes, bajo los nombres en clave número 2 y Birillo.

Como consecuencia de esta identificación, fue excluido por la organización del Tour de Francia 2006, un día antes de que empezara la ronda gala, y posteriormente despedido por su equipo, el CSC con suspensión de dos años.

Landis, sin equipo

El estadounidense Floyd Landis, que reconoció haberse drogado después de años de negarlo y acusó a Lance Armstrong de haber hecho lo mismo, dejó de pertenecer a la modesta formación Bahati Foundation, indicó en un comunicado el propio equipo.