Atlante históricamente se ha destacado como un club en el que no existen las grandes inversiones, en donde miran al extranjero, compran barato, convierten sus refuerzos en figuras y, después, venden en precios que triplican el valor original de los futbolistas, pero sin volver a fortalecer su plantel.

De acuerdo con datos obtenidos por El Economista, de la consultora Transfermarkt, desde su último campeonato (diciembre del 2007), Potros ha vendido a 15 futbolistas que le han significado ingresos por 33.4 millones de dólares, mientras que en los jugadores que han traído con la intención de reforzar al equipo, porque en algunos casos han errado y tienen que desprenderse de ellos, apenas reinvirtieron 14.6 millones.

Si bien lo hecho por la directiva encabezada por José Antonio García es de aplaudirse por su buen ojo, la gran pregunta es dónde se encuentran los 18.8 millones de dólares restantes, ya que en Atlante no han existido contrataciones bomba, ni se han realizado mejoras al estadio Andrés Quintana Roo.

Hoy, tras un año en el que se desprendieron de Christian Bermúdez, Moisés Muñoz y Osvaldo Martínez, jugadores que dejaron 8 millones a Potros, el equipo que se ha equivocado en algunas de sus apuestas para cubrir las ventas que hace desde el 2008 se encuentra en el último lugar de la tabla general, y apenas a 14 puntos del descenso.

Jorge Badillo Nieto, especialista en marketing deportivo, creador de Fusión Mercadotecnia y Deporte, y catedrático de la UVM, explicó las razones por las que Atlante no invierte a pesar de embolsarse grandes cantidades en venta de futbolistas.

Queda claro que con un promedio de 11,000 asistentes por juego la mayor fuente de ingresos de la institución no es ni la taquilla ni la venta de productos. Tal y como ocurre con la mayoría de los clubes, los ingresos que se obtienen por derechos de TV vienen a representar un alivio financiero, a ello hay que sumar el apoyo gubernamental del estado de Quintana Roo, patrocinadores y la fuente principal: la venta de jugadores .

El especialista agregó que Atlante ha definido como estilo de negocio comprar jugadores extranjeros a bajo costo, traerlos a México como desconocidos, foguearlos y convertirlos en elementos rentables para posteriormente ser vendidos al doble o triple de su precio inicial.

Finalmente, Badillo Nieto comentó que Potros no invierte en una plantilla competitiva porque no es su estilo, porque se ha amoldado bien a su actual modelo de negocio, porque quiere aplicar la ley del mínimo esfuerzo y pretender hacer más con menos. Porque sin buscar afanosamente un campeonato como otros clubes aspira a llegar hasta donde la inspiración, las buenas rachas y lo poco invertido le alcancen .