Atlanta recibirá este año el partido más importante de la NFL. El Super Bowl, que enfrentará a los Patriots y los Rams, será el del menor impacto económico para una ciudad en los últimos cinco años, de acuerdo con una revisión realizada por El Economista de informes financieros .

Atlanta —según el documento de Atlanta Super Bowl Host Committee— tendrá una derrama en la ciudad y los alrededores de 200 millones de dólares, nada comparado con los 720 millones que obtuvo la ciudad de Glendale —documentó el City Council Report de Arizona— cuando los Patriots ganaron a los Seahawks en el Estadio de la Universidad de Phoenix en 2015.

De acuerdo con las últimas cinco ediciones, el impacto del evento más importante de la NFL es de 1,877 millones de dólares, pero los ingresos han ido decreciendo. Si comparamos el evento del 2015 y el que se desarrollará el fin de semana, el impacto es menor en 3.6 veces.

Rockport Analytics detalló que el gasto promedio de los turistas del Super Bowl es 620 dólares por día en el área metropolitana. En los rubros en los que el turista gasta son hospedaje, con 25%; retail; alimentos y bebidas, cada uno, con 22% y entretenimiento 10 por ciento.

JC Bradbury, profesor de Economía de la Universidad Kennesaw State, señala que las predicciones económicas del Super Bowl pueden ser exageradas.

“Cuando miras los hoteles y estimas cuánta gente vendrá a hospedarse en el hotel, asumirás que el hotel está vacío sin tener el Super Bowl. Si bien el impacto económico sigue siendo significativo, se espera que el aumento sea menor que el reclamado inicialmente”.

Brett Daniels, director de Operaciones del Comité organizador, ha manejado una cifra menor a los 200 millones de impacto y señaló al Comité Ejecutivo de la Oficina de Visitantes y Convenciones de Atlanta, que 185 millones es un rango más realista.

El Mercedes-Benz Stadium de 1,500 millones de dólares es un reflejo de cómo la ciudad de Atlanta ha impulsado la construcción de estadios nuevos con gran costo público. En los últimos 22 meses Atlanta ha inaugurado estadios nuevos o renovados por un valor de 2,400 millones de dólares. Por ejemplo, al lado de Mercedes-Benz, se encontraba la State Farm Arena, que fue demolida para construir la cancha para los Atlanta Hawks de la NBA.

Atlanta ha sido sede del Super Bowl dos veces, una en 1994 y en 2000, ambos jugados en el Georgia Dome. Ahora la ciudad ha cambiado, tan sólo su aeropuerto es uno de los más activos del mundo. En promedio, Hartsfield-Jackson recibe alrededor de 270,000 pasajeros al día y, para el Super Bowl, la cifra se estima en 125,000 pasajeros adicionales, contemplando que unos 110,000 se retiren el día después del juego.