Johannesburgo.-Sudáfrica empezó a hacer historia este miércoles al ganar las calles millares de fanáticos con sus trompetas en celebración del inminente Mundial de futbol, aunque la fiesta se empañó con un asalto a mano armada que sufrieron periodistas portugueses y españoles.

Un concierto de "vuvuzelas" y cláxones de automóviles invadió las grandes ciudades sudafricanas, a dos días del comienzo de la Copa del Mundo por primera vez en el continente negro, en un ambiente fervoroso y festivo.

El presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, afirmó que su país "tenía necesidad de esta Copa del mundo, de una gran marca de confianza de la comunidad internacional", en Johannesburgo durante la gala de inauguración del 60 Congreso de la Federación Internacional de Futbol (FIFA).

Pero un hecho de violencia atravesó el ambiente como una sombra al conocerse que dos periodistas portugueses y un español sufrieron un robo a mano armada en su hotel.

Dos agresores entraron en la noche del martes al miércoles en el hotel Nutbush Lodge, ubicado cerca de Magaliesburgo, a 120 km de Johannesburgo, donde se alojaron periodistas españoles y portugueses y que se encuentra cerca del lugar donde la selección lusa tiene su "cuartel general" para el Mundial.

El episodio se produjo mientras las autoridades difundieron que miles de hombres armados, helicópteros, equipos antiminas y cámaras de vigilancia tratarán de evitar que criminales, terroristas o simples "hooligans" puedan aguar la fiesta inaugural del Mundial.

BVC