La Policía Nacional detuvo a varios presuntos miembros de una organización criminal dedicada al amaño de partidos de fútbol de Primera y Segunda División para obtener beneficios en apuestas deportivas.

Según fuentes policiales, en la operación, en la que se encontraron 21 implicados, fueron detenidos futbolistas como el exjugador del Real Madrid, Raúl Bravo, supuesto cabecilla de la organización; Borja Fernández, del Real Valladolid Club de Fútbol; Carlos Aranda, exjugador de varios equipos de Primera División; Samuel Saiz Alonso, jugador del Getafe, e Íñigo López Montaña, jugador del Deportivo de La Coruña y exjugador del Huesca.

También fueron detenidos Agustín Lasaosa, presidente de la Sociedad Deportiva Huesca, y Juan Carlos Galindo Lanuza, jefe de los servicios médicos del mismo club, informó Servimedia.

A todos los detenidos se les imputa pertenencia a organización criminal, corrupción entre particulares y blanqueo de capitales.

La organización desarticulada por la Policía Nacional amañó al menos tres partidos de la Primera, Segunda y Tercera División, según confirmó la Policía Nacional a Europa Press.

La Operación Oikos (casa en griego) se inició en junio del 2018, tras la denuncia presentada por el Comité de Competición de la Real Federación Española de Fútbol ante la Fiscalía Provincial de Huesca.

A los detenidos se les imputan delitos de corrupción en el deporte, estafa y blanqueo de capitales. En la investigación han intervenido agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta y de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal, ambas de la Policía Nacional. También han colaborado LaLiga, Europol y la Dirección General de Ordenación de Juego.

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ProLiga, la asociación que reúne a más de 250 clubes de fútbol no profesional de toda España, sigue con máximo interés las actuaciones policiales, a raíz de las cuales se realizaron detenciones vinculadas a redes organizadas, con posibles actividades criminales en torno al amaño de partidos de fútbol por apuestas ilegales, entre los que habría al menos nueve partidos referentes a las categorías no profesionales de Segunda B y Tercera división.

La Dirección General de la Policía buscará desarticular a grupos organizados o identificar y sancionar a aquellos individuos que jueguen ilegalmente.