“El futbol moderno a veces va en contra de la pureza en preparación y lo que significa naturalmente lo deportivo; la planificación y la competición como tal. Que un equipo pase 15 días sin jugar no es normal, pero hay que tomarlo, adaptarnos y sacar el mejor beneficio posible”, comentó a El Economista, Daniel Ipata, preparador físico de la Selección Mexicana en el Mundial de Corea-Japón 2002.

Tres situaciones cambiaron la calendarización del Apertura 2019. Con la permanencia de Veracruz (luego de pagar 120 millones de pesos), el ascenso del Atlético de San Luis y la compra de franquicia de Lobos Buap por FC Juárez. La Liga MX contará con la participación de 19 equipos, número impar que causará que cada club descanse un partido por jornada.

De las 43 ligas que se juegan en América, en Conmebol, ninguna de ellas tiene un número de equipos impar. En la Concacaf, la Liga MX junto a la Liga de Futbol de Anguila, que tiene siete clubes, y la Liga Premier de Futbol de Belice, con nueve, son los únicos torneos que se disputan con una cantidad de conjuntos nones.

“Normalmente el tema del descanso a nadie le gusta, porque significa una planeación más larga y más gastos. No es una forma regular de generar una competencia. Hoy se da por las circunstancias del torneo y tenemos que ajustarnos, pero creo que en un torneo tan intenso significa algo de oxígeno, siempre que sea bien estructurado”, mencionó a este diario, José María Padilla, director de Fuerzas Básicas de Puebla.

Ambos especialistas coinciden en que, dependiendo de las circunstancias en que se dé la jornada de descanso, se puede involucrar una cuestión para reposición o buscar continuar con la actividad de los equipos para no frenar su desarrollo físico.

Veracruz, Puebla y Atlético de San Luis serán los primeros equipos en descansar las primeras tres fechas, lo que implicará que busquen partidos amistosos por encontrarse en el periodo de preparación, con la intención de obtener su mejor estado físico para el resto del torneo.

Por otra parte, están equipos como América, Atlas y Necaxa, que no tendrán acción en las jornadas 19, 18 y 17, respectivamente. Dependiendo de su desarrollo en el torneo, podrán ser beneficiados o perjudicados por la situación. Las Águilas, de las últimas tres temporadas, en dos llegaron clasificados al último partido del torneo, por lo que, de lograr estar dentro de los ocho mejores previo a la fecha 19, tendrán la oportunidad de reponerse físicamente y tener una semana de descanso previo a enfrentar a su rival en cuartos de final en Liguilla.

Sin embargo, la situación para Atlas y Necaxa es distinta. En las últimas tres temporadas sólo los de Aguascalientes clasificaron una vez, y fue en la última jornada, mientras que los Zorros no pudieron en ninguna. Por lo que de llegar a lograr un boleto a Liguilla, basado en su rendimiento en los últimos torneos, se juegan el pase en las últimas fechas, y no jugar en la fase de definición puede ser perjudicial para cumplir los objetivos planteados en el torneo para ambos clubes.

“Lo más importante es no perder el ritmo de competencia, mantener el nivel futbolístico y las inercias positivas. Puede perjudicar o beneficiar, depende del desarrollo que traigan. Si un equipo cierra el torneo con buen nivel y en las últimas jornadas descansa, esto puede ser contraproducente”, explicó Ipata.

No es la primera vez que se jugará un torneo con 19 equipos. Ya se hizo durante el Apertura 2002. Sin embargo, la intención de Enrique Bonilla, presidente de la Liga MX, es incluir a un equipo más en el campeonato .

“Seguimos buscando llegar a 20 clubes. ¿Cuánto puede llevar eso? No lo sé, pero él objetivo es tener ese número y tener equipos serios”, aseguró.

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