En Dorados, último equipo en la tabla porcentual, tienen claro que su visita a Morelia penúltimo implica un partido trascendental en sus aspiraciones para evitar el descenso. Mauricio Romero, defensa central argentino naturalizado mexicano, que ha vivido bajo la amenaza de la tabla porcentual en los últimos tres años con Atlante, Puebla y el club de Sinaloa, habló con El Economista y aceptó que están obligados a sumar los tres puntos ante Monarcas, situación que asegura ha provocado que se intensifiquen los trabajos en los entrenamientos y la ansiedad aumente.

A continuación la charla con El Pampa, jugador experimentado que aceptó que han fallado en el Apertura 2015 y que indicó que como profesional es difícil despertarse cada día sabiendo que la amenaza del descenso siempre está ahí, situación que pone en riesgo muchas cosas en sus carreras, entre ellas el prestigio.

Mauricio, viene el juego ante ?Morelia, rival directo en el tema porcentual. ¿Éste es un compromiso decisivo en las aspiraciones de Dorados?

Es un partido decisivo porque es un rival directo. Nosotros estamos en una situación delicada porque a lo largo del torneo dejamos pasar muchas oportunidades y hoy por hoy el margen de error es cero. Pero sí, este partido tiene un condimento especial porque es directo, perdió el fin de semana pasado y está peleando por no descender con nosotros.

Hablas de que durante el torneo dejaron de hacer cosas. ¿En qué ha fallado el equipo?

Las cosas no han salido como nosotros queríamos por diferentes cosas. Hubo partidos en los que cometimos errores individuales, otros en los que hubo desconcentración o en los que recibimos un gol y no tuvimos la reacción o la madurez para darle vuelta. Poco a poco el equipo fue entendiendo que estas cosas no pueden seguir sucediendo. Con Morelia hay que sumar de a tres, comprometerlos a ellos, que estén un poco más preocupados y que poco a poco vayamos saliendo nosotros.

En una situación tan apremiante ?como la que atraviesan, ¿qué tan complicado es trabajar durante la semana?

El día a día es complicado porque siempre uno tiene presente la situación. Después sí se sabe que tenemos que entrenar al 100 de nuestras posibilidades para poder sacar esto adelante. Yo creo que el equipo siempre ha tenido actitud y compromiso. Cada uno está tratando de hacer lo mejor porque esto de pelear el descenso es una situación incómoda que tenemos que sacar cuanto antes. Tenemos en juego muchas cosas, el prestigio.

¿En una semana en la que enfrentan a un rival directo en su lucha por la permanencia qué tanto se modifica la forma de trabajar?

Esta semana en particular se ha trabajado mucho más fuerte que otras, con mucho más tiempo de trabajo.

Finalmente, ¿cómo te visualizas mañana tras el silbatazo final?

Uno siempre tiene la mejor ilusión. Uno se visualiza haciendo el mejor partido y después hay que volcar todo eso en el campo de juego para que el resultado sea favorable. Uno sí se imagina saludando a los compañeros y satisfechos por haber dejado todo y por el marcador, me daría muchísima tranquilidad poder sacar la victoria. Obviamente ganar no define nada, pero sí nos daría un empujón importante de cara al final.