El América no necesitó emplearse a fondo para ganar sus primeros tres puntos del torneo. Bastó con aprovechar los errores de la defensa atlista para resolver un partido que siempre lo tuvieron al alcance. La goleada, de paso, hace olvidar el debut amargo que tuvieron en Aguascalientes, cuando el Necaxa los derrotó y por momentos fue muy superior a ellos.

Pero mantuvieron una tendencia: los errores en la defensa.

Pese a que Miguel Herrera jugó con Edson Álvarez en lugar del argentino Emanuel Aguilera en la última línea, la zaga mantenía los problemas que tuvo ante Necaxa. Al final fueron poco notorios, debido a que los rojinegros fueron incapaces de aprovecharlos. Ni siquiera metieron en apuros a Agustín Marchesín, quien fue un testigo casi inadvertido del encuentro.

Al minuto 33, el partido se inclinó para los azulcremas. No llegó por una buena jugada colectiva; sino vía balón parado. En un cobro de tiro de esquina por banda derecha, el arquero atlista José Hernández midió mal el balón, que le quedó en los pies a Guido Rodríguez. El argentino tuvo tiempo de acomodarse y meter un disparo que se coló por el ángulo derecho.

La oncena que dirige Gerardo Espinoza quedó noqueada de pie. Como un boxeador que se recuperaba de caer en la lona instantes antes.

Y el América lo aprovechó.

Renato Ibarra fabricó un mano a mano con la defensa rival, a la que superó sin complicaciones. Luego sacó un disparo potente que detuvo el portero Hernández, que le volvió a quedar al ecuatoriano. Éste vio que entraba sólo Matheus Uribe, le dio la asistencia y el colombiano la empujó para el segundo tanto.

Aunque Espinoza quiso recomponer el partido con el ingreso de Jefferson Duque -en lugar de Clifford Aboagye-, su equipo no reaccionó. Se desplomó cuando tuvo otra pifia en un tiro de esquina. La defensa falló y Guido Rodríguez llegó sólo para empujar el balón en el área chica, anotar su doblete y sentenciar el juego.

América sumó su primera victoria en el certamen, aunque con la complacencia de un Atlas desconcentrado, que sumó su segunda derrota en cinco días.