Sin esforzarse de más, esperando el momento justo para cumplir con el trámite y terminar de sellar su pasaporte a la Liguilla, América se impuso 2-1 (6-2 global) a Pumas y con ello se instaló en la antesala de la final del Clausura 2018.

De nueva cuenta, como en la ida, las Águilas dieron el primer golpe de forma prematura. Apenas a los tres minutos los universitarios perdieron una pelota en zona de seguridad, permitiendo de Mateus Uribe condujera por varios metros, para luego abrir en los linderos del área a Jéremy Ménez, francés que le devolvió una pared pare después fusilar a Alfredo Zaldívar.

Si Pumas lucía liquidado, reclamos constantes de Marcelo Díaz al minuto 20 provocaron una doble amonestación para el chileno que dejó con 10 jugadores a su equipo, que con todo y la desventaja numérica logró poner el 1-1 parcial cerca del descanso, cuando Jesús Gallardo hizo jugada individual, contando con la complacencia en la marca de Paul Aguilar y después de Agustín Marchesín, quien descuidó su primer poste y permitió la igualada.

Para el complemento, cuando el partido lucía trabado, Nicolás Castillo también se fue expulsado en una decisión del silbante que lució rigurosa. El delantero chileno buscaba una pelota por aire y conectó con la pierna a Edson Álvarez, situación que llevó al juez a mostrarle el cartón rojo.

El tanto que decretó la victoria llegó al 80, con Andrés Ibargüen como el anotador, provocando que las miradas de los universitarios se clavaran en el césped, para luego buscar el cronómetro en las pantallas gigantes, ansiando el final de una serie que se convirtió en una pesadilla.