América inició con una victoria 4-2 ante Rayados su participación en el torneo Apertura 2019. En un partido que tuvo como marco la despedida de Edson Álvarez que jugará en Ajax, Águilas mostró capacidad de reacción, dominio sobre el rival y –sobre todo— poder ofensivo, la característica que el torneo pasado dejó de pesar y que abrió una nueva etapa en el equipo.

La sonrisa no se le quitó a Miguel Herrera, incluso cuando Nicolás Castillo salió de cambio molesto, no hizo el intento de darle la mano a Jeremy Ménez, quien lo sustituía, y prefirió tomar el camino más corto para llegar a la banca del estadio Azteca, el técnico americanista prefirió darle una palmada, darle un gesto de que sus dos goles fueron importantes.

Miguel Herrera tenía poco motivos para enojarse con el gesto del delantero chileno, en primer lugar porque –en ese momento- su equipo vencía a Monterrey; Castillo marcó dos goles por segunda ocasión con la playera de América, y siempre que se inicia un torneo con victoria, es motivo para arrancarle una sonrisa al técnico americanista.

El triunfo de América 4-2 ante Monterrey no sólo demostró el poder ofensivo y la nueva estructura en ataque del equipo de Miguel Herrera, ya sin Oribe Peralta. La victoria también fue una motivación, aunque sólo 20,100 aficionados al inicio del torneo Apertura 2019, incluso con el agregado sentimental de la despedida de Edson Álvarez del equipo para jugar en Ajax de Holanda.

Pero la tarde no fue sencilla, porque apenas a los 7 minutos Rogelio Funes Mori adelantó a Rayados en el marcador. Era un duelo de poder económico y deportivo, porque Monterrey comenzó con un cuadro ofensivo y totalmente extranjero, donde Diego Alonso dejó en la banca a Rodolfo Pizarro.

Por eso el gol de Rayados suponía una misión complicada para América, porque apenas el torneo pasado perdieron en Monterrey 3-2 durante la fase regular. Además, El poco trabajo en pretemporada que tuvo Herrera con plantel completo, dejaba dudas con un plantel que apostó de inicio con ocho futbolistas extranjeros.

La calidad de Castillo, autor de un gol de penal y otro de cabeza, además de los goles de Matheus Uribe y Roger Martínez, impulsaron el triunfo americanista, que siempre tuvo la presión de Rayados, que acortó distancia en el marcador con el gol de Avilés Hurtado.

Los goles que cayeron en el estadio Azteca dan una motivación para sus aficionados de un torneo exitoso, aunque esa ilusión no se vio reflejada en la asistencia al primer partido del torneo, ya que apenas una cuarta parte del aforo de inmueble lució con aficionados, en espera del debut de Giovani Dos Santos el fichaje más importante del equipo este semestre.