Al menos lo que han mostrado españoles y alemanes es que en la teoría el campeón de esta Copa del Mundo saldrá de este duelo.

España ha recobrado su calidad de favorito. Su juego vertical y de posesión de la pelota es sin duda su principal arma. Es un equipo que genera tantas opciones que no se han reflejado con claridad en el marcador, pero cuando tiene la oportunidad mata a su oponente.

Ante Paraguay demostraron que tienen la fortaleza mental para soportar un partido de infarto. Sus jugadores, quienes ya están acostumbrados a estas lides, optaron por la calma ante la falta de gol y anotaron en el momento correcto, justo cuando el oponente y el tiempo no podían quitarles el pase a semis.

Alemania por su parte tiene una explosividad impresionante, para la defensa española no será sencillo detener a los alemanes quienes cuentan con una ofensiva que liquida a cualquiera.

La elaboración de sus goles contra Inglaterra como ante Argentina no superaba los 13 segundos, lo que habla de la calidad y precisión que tiene su plantilla.

La ventaja de España es que tendrá más posesión de balón, aunque la mala noticia para ellos es que en el momento en que la pierdan se les vendrá un huracán a una defensa liderada por Puyol y que no es la mejor línea del equipo de Del Bosque.

Pero a los teutones se les complican los partidos donde su oponente gusta de jugar futbol, porque además España no tiene prisa, puede pasar hasta 20 toques entre ellos hasta que haya un disparo a gol y para ese entonces ya tienen al rival mareado.

Así y al menos en el terreno de las suposiciones, quizás el campeón del Mundo salga de este partido.