Hace 16 años que Necaxa levantó por última ocasión un trofeo de campeón. Lo hizo en el Estadio Jalisco venciendo a Guadalajara , cuando tenía en sus filas a Carlos Hermosillo, Álex Aguinaga y Sergio Vázquez. De aquella última generación de monarcas, hoy varios desempeñan cargos que van desde técnicos, directivos, políticos hasta comentaristas. Todo ha cambiado, hasta la categoría del equipo.

Si la final de la Copa MX es una cita histórica para los Rayos, que llevan un lustro en la Liga de Ascenso, para Veracruz es la oportunidad de terminar con más de seis décadas sin subir a la cima del futbol mexicano, ya que los Tiburones alzaron un trofeo por última vez en 1950, en épocas del mítico Luis Pirata de la Fuente.

Pese a esos ingredientes, la final de la Copa MX es un trofeo que poco puede aportar al valor del club, la marca o a los mismos jugadores.

Mataron la esencia de la Copa con la fase de grupos es el primer diagnóstico de Francisco San José, experto en marketing deportivo.

El certamen que reúne a los clubes de las dos principales divisiones profesionales del balompié mexicano sigue en camino de aportar algún activo a los equipos campeones. Los equipos no le dan la dimensión real de lo que significa ganar la Copa, les falta presumir y jactarse de ganar el trofeo, para iniciar una nueva etapa . San José extiende la problemática del torneo a los clubes.

Y es que, en historial de campeones desde el relanzamiento del torneo, es decir, hace siete ediciones, sólo Tigres y Santos pudieron reeditar el éxito también en la Liga, aunque no de manera consecutiva al título de Copa.

En el caso de la final entre Veracruz y Necaxa, será la segunda ocasión en que se enfrenten equipos de diferentes divisiones, por lo que el atractivo no es el mismo. Si las reglas del juego fueran parejas para ambos, evidentemente, habría un mayor interés, pero al ser equipos de diferentes divisiones, hay un tema de disparidad, es injusto , argumenta Francisco San José, refiriendo que Necaxa, en caso de ganar, no podrá asistir a Copa Libertadores.

El especialista evoca los torneos coperos europeos, que se disputan a eliminación directa, a un solo partido, y hasta con equipos regionales, como medidas para darle valor y emoción a la Copa MX. También recomienda implementar una sede neutral para la final y más patrocinadores exclusivos del torneo.

Aunque el título de Copa puede significar renegociar contratos de patrocinio o primas, no en todos los casos aplica un premio económico; sobre todo porque las marcas tampoco le están poniendo tanto interés al torneo , enfatizó San José, quien destaca como triunfo más importante del torneo la pluralidad en las señales de transmisión, con participación de siete televisoras.

La gente tampoco respondió en las gradas. Veracruz aspira a su primer aforo agotado del torneo en la final, ya que durante los cinco partidos de local de la Copa MX promedió 13,108 espectadores por partido. Mientras, Necaxa reunió en cuatro juegos a 27,737 aficionados, para una media por partido de 6,934 personas.

La Copa romperá una sequía, ya sea para Tiburones o Rayos, aunque eso poco les reditúe en activos o prestigio.