A comienzos de 2021, la consultora Mckinsey calculaba que 45 millones de estadounidenses perderían sus empleos en la presente década debido a la automatización de tareas. Esto equivale a una cuarta parte de la fuerza laboral de la Unión Americana.

La pandemia impulsó la digitalización de muchas actividades. ¿Quién de nosotros no se ha acostumbrado ya a hacer todo tipo de compras por Internet, desde el súper hasta los útiles escolares para nuestros hijos? ¿Quién va ahora a la sucursal bancaria si puede resolver todo en una app? ¿Quién no se ha contactado con un chatbot para resolver un problema sencillo con algún servicio?

Hace unas semanas hubo dos anuncios importantes de automatización en retail que nos dan una idea del futuro. Primero, El Palacio de Hierro presentó juntó con Intel un robot que estará en el piso de ventas, el cual ayudará a los usuarios a determinar el procesador que mejor se adecúa a sus necesidades. Por su parte, Carrefour inauguró el supermercado del futuro en Dubai, donde los compradores ya no tendrán que pagar utilizando dinero o tarjetas de crédito o débito. Simplemente, elegirán sus productos, saldrán de la tienda y, cinco minutos después, recibirán su recibo y el pago se habrá realizado. Tecnologías como esta van a reemplazar a miles de trabajos en la industria del retail.

Por si fuera poco, la inteligencia artificial nos deslumbra cada vez más con la posibilidad de que cientos de tareas puedan llegar a ser ejecutadas por una computadora con mucha más precisión y efectividad que por un trabajador experto. Los automóviles autotripulados en los que trabajan Google, Tesla y Uber son una clara muestra de ello, muy pronto reemplazarán a miles de conductores.

Difícilmente podríamos asegurar que quienes se dedican al telemarketing y al servicio al cliente a través de call centers, así como los recepcionistas y repartidores, no serán reemplazados muy pronto por nuevas tecnologías. Y eso solo será el comienzo dado que también existe la posibilidad de que en un futuro, incluso algunos puestos de cuello blanco puedan ser realizados por máquinas.

El papel del upskilling y el reskilling

Para afrontar este nuevo contexto global, tenemos dos vías: la primera, el upskilling, que consiste en desarrollar nuevas habilidades y competencias para nuestro trabajo o posición actual. Si soy un panadero que sólo sabe hacer pan, hago upskilling cuando aprendo a hacer cupcakes y, luego, pasteles de boda.

La segunda vía es el reskilling. Consiste en desarrollar habilidades y competencias para una nueva posición o trabajo. Si siendo panadero, me ascienden a administrador de la panadería, hago reskilling cuando me capacito para desplegar mis habilidades de liderazgo, direccionamiento estratégico y negociación con proveedores, por ejemplo.

Hoy, la transformación digital está en el primer renglón de prioridades de los CEO en todo el mundo, una vez superemos la pandemia. Esta transformación definirá los trabajos del futuro y será el escenario para que las empresas hagan su aporte a la reactivación económica brindándoles a sus colaboradores el entrenamiento adecuado para que puedan ocupar los nuevos cargos que se van a generar".

Una encuesta de Salesforce muestra las expectativas de los trabajadores en lo que se refiere a entrenamiento y capacitación: 65% de los trabajadores encuestados cree que el desarrollo laboral debe ser una alta prioridad de las empresas y 70% piensa que la tecnología jugará un papel importante en ello.

Cómo hacer upskilling y reskilling

En UBITS, analizamos el estado actual de cerca de 100 compañías en toda la región y definimos un marco de referencia para afrontar la crisis por medio de cuatro estrategias: dos de upskilling y dos de reskilling.

  • Upskilling para mejorar las habilidades socioemocionales. Según nuestro estudio El Trabajador del Futuro, la pandemia puso en evidencia la necesidad de incrementar las llamadas habilidades blandas.  El estudio indicó que las más necesarias eran la adaptación al cambio, comunicación y la inteligencia emocional.
  • Upskilling para trabajar de manera híbrida. Una vez pasada la etapa forzada de hacer home office, muchas empresas y —sobre todo— muchos colaboradores se dieron cuenta de los beneficios de trabajar en casa. Sin embargo, siempre hay beneficios de una colaboración presencial. Ahí es donde entra el formato híbrido, donde parte de la semana o el mes se trabaja en casa; otra parte, en la oficina. Este es un nuevo tipo de liderazgo y de trabajo en equipo, donde hay un enfoque mayor en objetivos y resultados, que requiere de un upskilling.
  • Reskilling para crear el futuro. Una vez superada la fase de upskilling, las compañías deben concentrarse en hacer procesos ágiles de reskilling en sus equipos. Deben enfocarse en desarrollar habilidades de gerencia de proyectos, creatividad,  innovación, resiliencia y adaptabilidad, que serán fundamentales para crear el futuro del negocio y liderar adecuadamente el cambio.
  • Reskilling para liderar el futuro. Esta área corresponde a las necesidades propias de cada negocio y el rumbo que definan los líderes de la compañía. Sin embargo, hay un común denominador: la tecnología. Si algo hemos comprobado en estos 18 meses, es que la digitalización ha sido fundamental para superar la pandemia. Sin embargo, mucho de ello ha sido lo que se puede ver de cara al cliente: bots, aplicaciones y páginas de Internet. Todavía está pendiente su aplicación en el desarrollo de nuevos negocios y procesos. Aquellas empresas que puedan entretejer tecnología en su visión la verán rendir frutos.

*El autor es cofundador y CEO de UBits (@JulianMelo)