Con casi una década de presencia en México, las plataformas digitales de movilidad y entrega de comida son las responsables de al menos el 60% del crecimiento del trabajo por cuenta propia y, al mismo tiempo, de un incremento en las ganancias de los repartidores cuatro veces superior al crecimiento de los ingresos del promedio de todos los ocupados del país.

De acuerdo con el informe Las plataformas de entrega a domicilio en la economía mexicana, realizado por el Laboratorio Nacional de Políticas Públicas del CIDE y la Asociación de Internet MX, desde el 2012, cuando empezó a operar en el país la primera plataforma digital, el trabajo por cuenta propia ha incrementado en 150 por ciento. De esta manera, se estima que actualmente 243,794 personas trabajan como repartidores en aplicaciones y para 2025 se podrían sumar 85,000 más a esta ocupación.

“Uno de los grupos de actores más importantes, cuya participación es vital para el éxito de las plataformas de reparto, es el conformado por las personas repartidoras. Éste es un grupo de agentes económicos que elige esta ocupación, sea como su única ocupación o como una secundaria. La flexibilidad que ofrece este tipo de plataformas la hace atractiva para ambos grupos de repartidores”, destaca el estudio.

Pero el incremento en el número de trabajadores por cuenta propia es sólo una parte del impacto de las plataformas digitales. En materia de ingresos, desde 2012 el trabajo por aplicación presenta un crecimiento de 117% en las ganancias de los repartidores, el cual contrasta con el 25% del aumento que han tenido las percepciones de todos los ocupados del país.

“El ingreso de los repartidores tiene una fluctuación mayor y eso es gracias a la flexibilidad, esa flexibilidad que los repartidores valoran en extremo y que les permite decidir cuántas horas conectarse al día, a cuántas plataformas conectarse y cuántos días conectarse, genera esta fluctuación que no se observa en el resto de los ocupados que deben cumplir con una jornada establecida”, expuso Víctor Carreón, investigador del Laboratorio Nacional de Políticas Públicas.

En 2005 las percepciones de toda la fuerza laboral eran el doble de las que tenía un repartidor. Con la operación de las plataformas, la brecha se fue cerrando y en 2019 los ingresos de las personas que trabajan en aplicaciones superaron el salario promedio de los ocupados en México.

Hasta el 2020, el ingreso promedio mensual de los repartidores era de 3,901 pesos, ligeramente superior al salario mínimo vigente en ese período y comparable con los 4,658 pesos que percibían en promedio los ocupados. Esta diferencia se debe a una caída en las percepciones de los repartidores debido al impacto de la pandemia, que generó un crecimiento de esta condición de ocupación y, en consecuencia, mayor competencia.

“Para 2019, el ingreso promedio de los repartidores fue superior al ingreso promedio del total de ocupados. Esta tendencia se modificó ligeramente en 2020 debido a la pandemia. La caída de la actividad económica generó despidos en prácticamente todas las ocupaciones. Muchas de estas personas se ocuparon como repartidores, generando una competencia entre ellos, lo que ocasionó una caída moderada en el ingreso promedio de los repartidores, pero con un nivel mayor de ocupación”, destaca el informe.

En términos generales, los repartidores de tiempo completo que participaron en el estudio destacaron que la actividad les ayuda a generar los ingresos suficientes para cubrir sus necesidades, mientras que los que trabajan a tiempo parcial, indicaron como principal beneficio la generación de ganancias complementarias a los sueldos en sus empleos principales.

En ese sentido, Víctor Carreón apuntó que uno de los argumentos dominantes en torno a las ventajas de trabajar mediante aplicaciones es la flexibilidad. Sin embargo, existen preocupaciones en torno a la transparencia.

“Les preocupa que no hay información disponible en cuanto a cómo se distribuye toda esta ganancia que se está generando en la economía y todos ellos reflejan que lo único que tienen son percepciones y son percepciones que no necesariamente reflejan lo que está ocurriendo en la realidad. También señalan un tema técnico, les gustaría conocer el funcionamiento del algoritmo para saber cómo se asignan los pedidos y las rutas”, señaló el investigador.